Estado fallido

La nueva competencia

El Torito de Claro Video definitivamente es el primer paso en un muy ambicioso plan que tiene la empresa de Carlos Slim para competir, eventualmente, a lo grande contra Netflix. El hecho de que la serie original sea de Fernando Sariñana vuelve el tema bastante interesante, porque ahora pronto tendremos a dos generaciones que propusieron distintas estéticas en las comedias cinematográficas mexicanas, en distintos tiempos, compitiendo a través del streaming.

El que pega primero suele pegar más fuerte y es claro a que Netflix no revela cifras jamás, es obvio que se están quedando con un trozo enorme e internacional del mercado. Pero sería una locura no pensar que no se va a intentar competir frontal y directamente contra ello. Y México es uno de los mercados más importantes para hacerlo por varios motivos. Primero, el evidente problema y decaída que está teniendo la televisión abierta (tanto en anunciantes, audiencia y calidad). Luego está la exigencia de mejores contenidos. Y la enorme costumbre que tenemos de postrarnos frente a una pantalla. Pero, sobre todas las cosas, está el hecho de que hay tantos creadores mexicanos que nunca se vieron haciendo telenovelas, pero que no pudieron realmente vivir solo del cine.

Claro, el hecho de que el hombre más rico del mundo tenga como una de sus prioridades invertir precisamente en este tema no estorba en absoluto. Así que agárrense. El Torito será lo primero, habrá producciones de Brasil después y luego… el internet es el límite.

La batalla “plus size”

Hay temas que de pronto cobran importancia en los medios de comunicación y la talla de las modelos suele ser uno de ellos que últimamente acapara la atención. Hace algunos años, después de que se prohibió en algunas pasarelas europeas la talla 0 esto se volvió tema. Pero después vino otro muy curioso fenómeno que estos días estamos viendo debatirse en la industria de la moda nacional. Es el de las modelos talla plus.

¿Por qué es tema esto? Porque estas tallas, que suelen ser equivalentes a 10 o 12 en el mercado internacional, son más o menos las medidas promedio de la mujer mexicana. En Estados Unidos pasa algo similar y en toda Latinoamérica hay ecos de lo mismo. Estos días muchas de estas mujeres pelean para que le quiten la etiqueta de “plus” a su trabajo, diciendo que ellas son quienes realmente están representando a la mujer natural y sana. Dicen que no hay que estigmatizar con expectativas extremas e innecesarias. ¿Tendrá tanta influencia la industria de la moda en el sentir de la mujer mexicana? No lo dudo. No tanto porque ver a una mujer muy delgada nos hace sentir mal, sino porque el hecho de que en las tiendas hay muy pocas prendas con cortes remotamente dignos, juveniles o siquiera agradables para alguien con una silueta promedio. Esto se está discutiendo fuertemente estos días en la industria de la moda y se los cuento para que no se sorprendan por el nivel del debate. Esperen muchas campañas al respecto.


¿En serio?

¿El presidente Enrique Peña Nieto tuiteó aclarando que no se puso los calcetines al revés? ¿No lo están hackeando?  

 

@SusanaMoscatel