Estado fallido

¿Quién les mete el pie?

Más que destacable resulta el nivel de campaña y cariño que la 20th Century Fox le metió al estreno tan específicamente navideño de La increíble vida de Walter Mitty. Sé que le irá bien, porque es una buena película, con una gran promoción y muy buenas estrellas. ¿Pero qué pasa cuando después de todo el proceso tan profundamente largo y complejo para ver una cinta, en el último escalón del camino algo se atora y el público se queda sin poder verla.

 Acompañando a alguien a comprar por adelantado su boletos de cine para ayer en la tarde (era Navidad, no hay mucho más que hacer y seguro no habrían lugares después) simplemente no podía elegir entre los dos estrenos importantes de la semana, Walter Mitty y mi adorada Blue Jasmin, de Woody Allen. El comprador de boletos optó por Mitty a las 5 de la tarde en un cine en Interlomas, y la respuesta fue que no le podían vender el boleto, porque no sabían si el archivo de la película se iba a acabar de descargar a tiempo. ¡Cácaro! No, ya no podemos aventarle esas tradicionales palomitas a nadie. La digitalización ha traído grandes ventajas, y sobre todo ahorros, pero también muchas broncas como ésta. Una amiga y su hijo llegaron hace unos días al borde de las lágrimas, porque Frozen, de Disney, había empezado casi media hora tarde y como tenían un compromiso no pudieron ver el final. ¿La razón? No encontraban el código de la película para proyectarla. Incluso esto ha ocurrido en funciones especiales donde de pronto comienza a correr una cinta que no era la anunciada. Ooops! Código incorrecto.

Claro, ya no hemos vivido en un rato (en la mayoría de las salas) ese dramático momento en el cual de pronto el filme se derrite frente a nuestros ojos y la imagen se desvanece aterradoramente en la pantalla grande. Recuerdo que de chica mi padre trató de llevarme a ver tres veces la misma película de Dudley Moore (¿lo recuerdan? Yo lo extraño) y cada vez algo distinto le había pasado al proyector.

Pero ahora el problema es de ancho de banda y de capacidad técnica digital. O tal vez, en este caso en particular con el que empecé el relato, el hecho de que se haya anunciado y adelantado a Walter Mitty como un estreno navideño tuvo la consecuencia que el 24 en la noche nadie estaba ahí para recibir el archivo. Cosas de la modernidad.

Gracias Justin

Alguien le explicó muy bien a Justin Bieber que en esta temporadas todavía tienen que publicarse blogs, periódicos y revistas y que además hay mucha gente con tiempo libre y quizás menos culpa de estar leyendo estupideces. Así que gracias por inventar una vez más que te retiras para salir en los titulares.

Solo un consejo, Tina Turner lo empezó a hacer cuando tenía unos 55 años y ahí sigue dando conciertos y mostrando las piernas. ¿Tú qué planes tienes para mantener  la atención?

susana.moscatel@milenio.com