Estado fallido

¿Los maléficos cines?

Entiendo perfectamente la frustración de los cineastas mexicanos que trabajan años en su proyecto para verlo desaparecer de inmediato si es que el público no llena las salas de cine en su primer fin de semana. Debe ser devastador y más frustrante que lo que se pueda describir. Pero, por el otro lado, sí hubo un año en el que esto ha cambiado para las películas que el público sí quería ver, fue el que terminó y el que estamos cursando. ¿Entonces por qué el chiste más recurrente en la entrega del Ariel tenía que ver con las malvadas exhibidoras? Evidentemente, porque es una preocupación profunda e intensa para ellos. Pero ahora ya no se puede decir que no hay apoyos y estímulos gubernamentales para hacer cine. No se puede decir que las cadenas de cine ho han ayudado en casos como La jaula de oro. Y es que cuando una película funciona entonces el público sí acude a verla. También se puede decir que la oferta y la demanda siguen haciendo de las suyas. ¿Es acaso eso un pecado? ¿El reto? Seguir por el camino que ya se tomó. La verdad es que se están haciendo mucho mejor las cosas. Y a veces también es cosa de actitud. Cinépolis, por ejemplo, ha colaborado como los grandes con la exhibición y hasta producción de algunos (no todos) proyectos mexicanos. ¿Qué tal si se siguen haciendo ese tipo de alianzas? ¿Qué tal si todo es asunto de actitud para convencer a la gente que tiene que ver esas películas. Las buenas (no todas lo son). ¿Qué tal si nosotros como público nos damos la oportunidad? Pero, sobre todo… ¿qué tal si la industria cambia de actitud y busca más soluciones en lugar de culpables? ¿Qué tal si dejan de quejarse y siguen trabajando? Las exhibidoras deben ser sus amigas si pretenden sobrevivir. Al menos por ahora.

Y sigue la leche dando

Es cierto. No hemos dejado de hablar de las mujeres que amamantan en más de una semana debido a la controversia que causó la campaña pro lactancia. Diario se publican nuevas entrevistas. Ese, de hecho, fue uno de los puntos de Jorge Ortiz de Pinedo al decir que todo seguiría adelante a pesar de que todo el numerito va a recibir más remodelación que las partes del cuerpo de las modelos de dicho proyecto. La pregunta sigue siendo muy sencilla. ¿Seguimos pensando que cualquier publicidad es buena publicidad? ¿Se ha vuelto más fácil para las mujeres que quieren amamantar que lo hagan en esta complicada ciudad? ¿Y será cierto que muchas lo que no quieren es perder la forma de sus senos y por eso no lo hacen? Mucho tema sobre la mesa. ¿Algún resultado? Interesante.

¿En serio?

¿Nadie le ha dicho a Diego Quemada-Díez, el gran ganador de los premios Ariel, que también ya es considerado por muchas (y muchos) como el gran nuevo símbolo sexual de la industria? 

¡Que alguien me explique!

¿Genitallica, Paquita la del Barrio y Cristian Castro en un mismo enunciado? 

susana.moscatel@milenio.com