Estado fallido

Ni llorar es bueno…

Oigan, ¿de verdad les pareció a tantos tan ofensiva la imagen de la aerolínea KLM donde mostraba el letrero de salida y un ícono bigotudo simulando a un mexicano? Está bien, como relaciones públicas es una muy estúpida forma de perder clientes durante los próximos siete minutos (mientras siga el coraje del Mundial), pero ¿en serio? ¿Tanto drama?

Digo, llevamos tres semanas discutiendo y defendiendo (en muchos casos) el derecho a gritarles “putos” a los oponentes. Explicándonos de mil maneras que es un grito de euforia y no un insulto homofóbico. Y luego, porque sale un ícono bigotudo, ¿ya los andábamos llamando racistas? Está bien, estábamos enojados por el 2-1, pero no fue precisamente la realeza de los Países Bajos la que salió a decirnos “¡tómenla!”. Somos rebuenos para fregar hasta que nos toca, ¿no? Y bueno, para elegancia diplomática (y un buen golpe de mercadotecnia incluido) Aeroméxico aprovechó bien la situación revirando con una bienvenida.

Pero volvamos a los gritos de racismo. Como varias personas atinadamente le apuntaron a Gael García Bernal, quien junto con muchos, en un enojo pambolero por Twitter, mandó a la aerolínea europea a volar por lugares que no visita, ¿acaso el ícono de México 86 no era un chile bigotón y con un gran sombrero? ¿Eso es ofensivo? Bajo las sensibilidades (convenencieras) de hoy, vaya que sí. Pobre Pique, hoy sería materia de debate y acabaría hecho salsa antes de ser celebrado por millones. (Ni me hagan hablar de lo que muchas diríamos hoy de la Chiquiti bum).

Es increíble cuántas susceptibilidades develan nuestras pasiones por el balón. Amigos queridos en Estados Unidos, quienes tuvieron que ver el partido por Univisión, estaban horrorizados y molestos por el discurso con pretensiones de superioridad moral que algunos de los narradores (no el buen Perro Bermúdez) se aventaron al escucharse nuestro famosa porra de “ehhh…..”. Ofrecieron  de inmediato disculpas al público. ¿Ellos qué? Fue la porra, no Univisión. ¿Así o más condescendiente? Evidentemente están amagados a los límites de la sociedad, donde su orgullo de la “libre expresión” lleva años ya en guerra con lo políticamente correcto. ¿Tenían miedo de que los multaran? Realmente ridículo todo el asunto.

Bueno, aunque a este asunto le quedan dos semanas, para muchos ya terminó. Pero seguiremos viendo los partidos con todo lo que implica. Y eso quiere decir una serie de comerciales que van desde la risa loca (no soy malpensada pero El Piojo diciendo “mastica Melox”?) hasta los anuncios de cerveza que se enfocan en hacer reír a los hombres al enseñarles cómo manipular a esas, sus tan molestas e intensas mujeres que no los dejan ver el futbol en paz. Mucha creatividad (amo a Derbez vendiendo jabón) y mucha repetición, pero había que hacer algo con esos “infinititos” presupuestos.

Ahora la tele se siente como un domingo lluvioso en la tarde, ¿no? Nada que emocione lo suficiente. Y bueno, sin ese quinto partido, menos inversión. Venga la cruda postbalón. Pero solo un rato, porque la fiesta vaya que lo valió.

¿En serio?

¿La película que más quieren ver en el mundo entero es Transformers? La taquilla parece indicar que sí.

susana.moscatel@milenio.com