Estado fallido

Lecciones del verdadero capitán Sully

"Gracias a Dios por las buenas noticias". Así empezamos a platicar el capitán Chesley Sullenberger (Sully) y una servidora hace algunas semanas en Los Ángeles, California. La cinta que llevaba su nombre y su hazaña estaba por estrenarse ahí (hoy llega a México) y platicamos de lo maravilloso que era recibir en una redacción una noticia que inició con "avión cae en el rio Hudson" y terminó con "el acuatizaje fue una obra maestra de la aviación y TODOS sobrevivieron".

Ese es el hombre que tenía enfrente y créanme, el verdadero Sully es mucho más imponente que Tom Hanks, quien lo interpreta en esta cinta. "Además era un momento en el que el mundo entero necesitaba buenas noticias", agregó el piloto.

La noticia era aún bastante reciente. Apenas había comenzado 2009 (15 de enero) cuando el experimentado piloto despegó, como lo había hecho ya miles de veces antes, para descubrir que una (pobre) parvada de gansos había volado directo a las turbinas de su avión en el que viajaban 155 personas (o almas, como se les refiere seguido en el mundo de la aviación) dejando inútiles los motores.

Sabemos lo increíble que fue enterarnos (casi en tiempo real) de que todos sobrevivieron por las increíbles maniobras que él y su copiloto Jeff Skiles (Aaaron Eckhart en la cinta) llevaron a cabo, a pesar de que la torre de control quería que llegaran a un aeropuerto cercano (Sully sabía que no lo lograrían). Pero lo que nunca supimos hasta ahora (a menos que hayan leído su libro) fue la pesadilla que vino después con la investigación que se hizo de este hombre que en el mundo entero se le llamaba héroe, mientras que algunos en la industria lo tachaban de irresponsable. "Y esa es la gran sorpresa", nos dijo Sully.

"Nadie conocía esa historia. Y es por eso que esta película tiene el impacto que tiene. Porque está el drama del vuelo, pero también el drama de la investigación".

"¿No le enojó?", le tuve que preguntar. "No", me dijo con convicción, "porque comprendí la necesidad de hacerla. Yo había estado del otro lado 20 años antes, como investigador de accidentes para el sindicato de pilotos. Había estado de ambos lados de la mesa. Y así es como aprendemos. Así es como aprendemos a hacer más seguros los vuelos. El proceso es lo adverso, no la gente que participó en él, precisamente".

Pero ese es el pensamiento racional de un profesional. Después de un momento nos confesó algo que queda muy claro en la versión cinematográfica de los hechos. "Claro que había diferentes agendas. Si en algún momento a Airbus o la aerolínea o incluso la federación de pilotos hubiera querido mantener su punto de vista, hubieran estado bien con criticarme si les hubiera convenido hacerlo. Por eso el sindicato de pilotos estuvo cerca apoyándonos".

Le dije entonces que era un alivio, en estos días de confusión, hablar con alguien quien evidentemente sabía lo que hacía. Una figura de autoridad auténtica. Y lo aceptó de esta manera, "Sí. Alguien que sea un adulto. Que muestre buen criterio y que esté buscando el bien común en general".

Respecto a cómo lo hizo: "Tienes que tener la disciplina para poder tener una calma profesional, a pesar de que fisiológicamente tu cuerpo quiera reaccionar de cierta manera natural. Podía sentir cómo se me estaba disparando la presión, podía percibir todo eso. Pero tuve la capacidad de separar en compartimentos lo que estaba haciendo de lo que sentía, a pesar de cómo reaccionaba mi cuerpo".

Y para mí, lo más interesante de toda la plática. Su consejo de qué podemos hacer cuando nos encontremos en repentinas situaciones de riesgo extraordinarias.

"Te obligas a estar tranquilo y uno a la vez va resolviendo los problemas, uno a uno, hasta que llega un punto en el que ya los resolviste todos. Tienes que tener la habilidad de mantener dos pensamientos completamente separados de manera simultánea en tu mente. Tienes que saber sin la menor duda y tener la confianza basada en verdadero conocimiento y técnica que al final puedes triunfar, resolver el problema, sobrevivir".

Vean Sully. Está aun más interesante de lo que parece la historia original. ¡Y vaya que esa fue una buena historia!

Twitter: @SusanaMoscatel