Estado fallido

El año del musical

La alegría que me provocó ver triunfar nuevamente a Emma Stone en mancuerna con Ryan Gosling me hizo revisitar anoche sus anteriores trabajos juntos, después de los Critic’s Choice Awards. Después de un rato con ellos en Crazy, Stupide Love y lo que he visto de La La Land no puedo de la emoción con el retorno a la música en los mejores trabajos de cine y teatro de este 2016. ¿Por qué? Pues este fue el año que nos robó a Bowie, a Prince, a Leonard Cohen y sí (no se enojen puristas de ambos lados) a Juanga. Algo bueno tenía que pasar en la música. Y es el nuevo talento.

La nominación de Lin-Manuel Miranda (Hamilton) por Moana llena mi corazón de cosquillas sensuales, pero me queda claro que tanto en el Globo de Oro, como en el Oscar está ruda la competencia. ¡Qué buena música hay este año, caray! Era urgente y necesario. Ya le entraremos con gusto al tema cinematográfico de fin de año.

¿Y en la televisión?

¡Cómo hay cosas enloquecidamente buenas en la televisión! Por supuesto que Game of Thrones está más que laureado y ha salvado a HBO estos últimos difíciles años. Pero ahora también tienen a Westworld, que es una revolución televisiva. En lo personal yo me enamoré de The Crown de Netflix. La saboreé como pocas que he visto en la televisión. Me maravillé con cada detalle de la vida de la actual reina de Inglaterra cuando era joven, tema que francamente nunca me había parecido ni remotamente interesante. Me enamoré de John Lithgow como Winston Churchill. ¿Qué les digo? Esa batalla, por mejor serie dramática, sí va a estar peleada hasta la muerte. Pero les diré algo. Si aman a Game of Thrones, no deseen que se lleve su Globo de Oro. Luchen para que ya no se la sigan pirateando, porque está en peligro de desaparecer por lo mismo.

Hay tanto que comentar, pero me quedo con esta última categoría que me enloquece. Serie de televisión limitada. Pocos capítulos, muy, muy bien hechos, pues. Ahí una de las más nominadas es la extraordinaria reproducción de The People vs. OJ Simpson. Es tan buena que no nos importa que ya sepamos hasta el último detalle de lo que ocurrió ahí. Pero sin duda el premio yo se lo daba  a The Night Manager, con Tom Hiddlestone (nominado también) y nuestro tan adorado Hugh Laurie (también nominado) que no podría ser más diferente que Gregory House (cómo lo extraño, doctor).

Y claro. Gael, Gael, Gael. Cómo lo merece. Qué extraordinarios días para los charolastras, ¿no? Gael nominado por su serie y su película Neruda también y Diego iniciando su viaje por la Galaxia con Rouge One como los más grandes del mundo.

Me pregunto...
Entiendo que J Balvin estaba siendo incluyente e incluso criticando la homofobia del género cuando dijo que “debería haber un cantante gay en el reguetón”, pero no puedo evitar pensar: ¿Por qué? ¿Qué mal te hizo la comunidad gay para desearle semejantes ruidos?.

¿En serio?

¿Thalía tardó tanto en dedicarle Quinceañera a Rubí?

Twitter: @SusanaMoscatel