Estado fallido

El infierno de adaptar

Pregúntenle prácticamente a cualquiera y les dirán que no hay película que sea mejor que el libro en la cual fue basada… excepto El Padrino. Pero es una especie de acuerdo común y popular y tiene mucha lógica. Cuando un libro cautiva nuestra imaginación somos nosotros mismos los que aportamos los elementos que más nos fascinen a los personajes del mismo. Nadie podrá hacerle justicia a nuestra propia imaginación.

Pero cuando cambia algo fundamental, como el final de la historia, por ejemplo, entonces arderá el infierno entre los fans. Y los periodistas que, sin el menor empacho, le preguntamos a todos los involucrados de la película Inferno de Dan Brown sobre los cambios (no diremos cuáles, aquí no hay spoilers) que se hicieron de la novela a la versión de la pantalla grande. Tom Hanks respondió con mucha claridad.

“Las reglas son muy sencillas. Hay cosas que funcionan fabulosamente en una novela y cosas que funcionan fabulosamente en una película y muchas veces no son la misma cosa”.

Es verdad, eso lo tienen más que claro en Hollywood que en ningún lugar del mundo. Y bueno, aunque Inferno tiene que ver con La Divina Comedia, no es La Divina comedia en sí, ni la Biblia. Se vale interpretar para lo que el director Ron Howard, nos explicó que es una resolución mucho más cinematográfica.

“Cuando enfrentamos las adaptaciones siempre hay un entendido de que vamos a explorar otras opciones. Así que nunca hubo una conversación con Dan sobre la solución, aunque cuando leyó el guión definitivamente fue algo que discutimos. Creo que entendió de inmediato que su clímax y resolución era lo que quería para una novela y era muy apropiado para una novela, pero no era el clímax de una película que las audiencias de una cinta llegan a esperar”.

Y no solo eso, la Meca del cine siendo lo que es, queda más que claro que cada quien tiene su rol y sus limitaciones más que claras y por escrito. Nos explica el director.

“Como dijo en la conferencia de prensa, él (Dan Brown) aceptó generosamente la adaptación y como productor ejecutivo, aunque Dan no tiene control editorial definitivamente tiene voz. Reconoció el cambio”.

Pero claro, cuando uno acaba de leer el libro y luego ve la cinta lo primero que quería hacer era preguntarle al autor si de verdad no se sentía un poco mal que tomaran a su “bebé” y le cambiaran cosas. Para bien o para mal. Esto nos dijo el también autor de El código Da Vinci, Dan Brown.

“Si es como dejar ir a tu bebé, ¡pero ve a quien se lo estoy dejando! A Ron Howard y a Tom Hanks, estoy en muy buenas manos. No soy el tipo de persona que se va a insertar en el proceso. Ellos son los cineastas, entienden lo que hacen y mi trabajo es apoyarlo de la mejor manera posible. Han hecho un gran trabajo de mantener el corazón del libro. Las cosas tenían que cambiar, seguro. Pero el tema de la sobrepoblación está ahí, Dante está ahí, el arte está ahí, creo que hicieron un muy lindo trabajo.

Así que ahí lo tienen. Todos de acuerdo con el mismo discurso. ¿Ustedes creen que el cine tiene necesidades distintas que una novela? Porque en lo personal a mi me encantó la cinta y se las recomiendo mucho. Pero me gustó más el final del libro. Como suele ser.

¿En serio?

¿McDondalds está retirando temporalmente a Ronald, su payaso de siempre, por la epidemia de payasos tenebrosos que sacude Estados Unidos (y a México también)?

Twitter: @SusanaMoscatel