Estado fallido

¿Qué le hicieron a los Tony?

Advertencia: esta columna fue escrita en tiempo real mientras, que la que escribe, cantaba y se frustraba un poquito. Cualquier desafine, fue por amor.

Me preguntó alguien por Twitter que si en realidad creía que había un solo mexicano, que no fuera poser, que realmente le interesaran los premios Tony. Eso me dio mucha risa porque no hay nada más adorablemente geek que declarar a los cuatro vientos que eres amante de Broadway. Somos una especie orgullosa y feliz, por las emociones que nos genera el teatro y su premiación. ¿Pero pretensiosos? Estaríamos tomando café en Polanco con bolsas de 60 mil pesos a la vista, si lo que quisiéramos es pretender ser algo que no somos. Y este año, creo que se nos caería la cara de la vergüenza de lo dispareja que estuvo la ceremonia.

Pero igual se levantó el telón y los posers del mundo celebramos. Celebramos el hecho de que Film & Arts nos traiga la ceremonia a la televisión de toda Latinoamérica también. Al hecho de que Hugh Jackman es todavía más adorable bailando y cantando que sacando las garras. El hecho de que, aunque no necesariamente nos llegarán todos esos musicales, ahora vivimos en un mundo en el que a través de iTunes y mil sistemas más ya podemos tener en el momento la música de esas obras. ¿Ya se cansaron de escuchar a Idina Menzel cantar “Let it go” de Frozen?. ¡Por favor ahora escuchen “What the Fuck” de If/Then con la voz de la diva! Pero no está sola, hay cosas gloriosas que trascienden Broadway y llegan hasta nosotros.

En homenaje a todas las obras triunfando en Broadway, nominadas o no, Jackman empieza como los grandes brincando con alegría frente a Neil Patrick Harris, Alan Cumming y todo el elenco de Cabaret, el verdadero Clint Eastwood, la gran que interpreta a Carole King y a tantos más para dejar claro algo: aquí lo que importa es ese vibrante, extraordinario e inspirador show. Pero no llegó al nivel del talento que esta premiando. No fue tanto divertido como otros años y el trabajo duro se lo dejó a los artistas y a las estrellas invitadas.

Pocos muy buenos chistes, como “Este es el único lugar donde puedes ver a Rocky en una caja de baile, a Bryan Cranston en la Casa Blanca y a Wolverine usando zapatos de tap”. Es también el único lugar donde actúan como si ver Les Miserablesfuera una gran novedad (se reestrenó).

Y claro, hay quien (como yo) se queja de que Disney y su espíritu se apoderó de Broadway empezando por la antes decadente, peligrosa y deliciosa calle 42. Y ver a Aladino como la gran apuesta de este año solo me hace querer dormir un rato. Pero la verdad, será interesante ver cómo resuelven su próximo gran estreno: Frozen. La perfección técnica no siempre significa corazón sobre el escenario, ¿o sí?

¿La mejor referencia? El gran Clint Eastwood haciendo sátira de sí mismo al hablarle a una silla mientras Jackman e Idina Menzel trataban de disuadirlo. Obvio, todo esto en referencia al legendario y bastante extraño discurso que se aventó en su momento en la Convención Nacional Republicana. Pero ahora llega como director de Jersey Boys, la película, y resulta que es un ser profundamente musical. Un extraño deleite.

¿Cosas raras? El triunfo del genio de Aladino. ¿En serio? Tenía competencia para morirse. ¿Maravillosas? El acto de Cabaret con Alan Cumming. ¿Lo inaudito? Ver las obras maravillosas como Casi normal y Criaturaemocional de Eve Ensler (de Monólogos de la vagina) montándose en Argentina cuando aparecían en los cortes comerciales (por lo visto aquí a nadie le interesó comercializarlos).

¿La celebración de los 10 años de Wicked? Nos toca más cerca que nunca. Y así nos podríamos seguir. Pero la verdad es que en emoción y guión se quedaron cortos. Muy cortos. En talento y puestas en escena representadas: definitivamente no.

¿En serio?

¿Se sorprendieron  de que  Bajo la misma estrella le ganara a Tom Cruise en el cine?   

susana.moscatel@milenio.com