Estado fallido

Algo están haciendo bien

En la contienda para mejor actor de Drama se encuentran Matthew McConaughey, Bryan Cranston, Woody Harrelson, Jeff Daniels y Jon Hamm. Es el Oscar que llegó temprano este año ¿verdad? Pues no. Es la tele. Los Emmy, para ser precisos. Los premios que tratan con esa cosa que llamaban ‘la caja boba’. Pues resulta que en lo que nos distraíamos viendo puro superhéroe y dinosaurio de metal tomar la pantalla grande, esta caja se convirtió en el mejor lugar del mundo para encontrar las mejores actuaciones e historias del mundo. Y esa caja, por cierto, también se convirtió en computadora, tableta o celular.

Yo no dejo de maravillarme por el fenómeno que es HBO. Y no me refiero únicamente al hecho de que tuvo 99 nominaciones para estos premios. Muchos ya no recuerdan que el canal se puso originalmente en el mapa por ser de los primeros en transmitir las películas en la tele poco tiempo después de que dejaran los cines. Menos personas saben que sus primeros grandes logros fueron tecnológicos y su primera gran transmisión, que cambió la historia de la televisión para siempre, fue la pelea de box de Mohamed Ali vs. Joe Frazier desde Manila en 1975, debido a que eran los únicos capaces de transmitir vía microonda.

No. Nada de eso está presente en la mente de aquellos que ahora sienten vacíos y eternos sus domingos desde que culminó de manera impactante la más reciente temporada de Game of Thrones. Tampoco lo están pensando todos aquellos que siguen impactados hasta las lágrimas después de ver The Normal Heart, la versión de la obra de teatro que lleva el mismo nombre y que ahora se hizo película original (con Julia Roberts, Mark Ruffalo y un elenco multiestelar) para HBO y que también arrasó con las nominaciones. Y los años pasan, pero tampoco lo pensamos cada vez que nos topamos con Los Soprano, Sex & the City, Rome, True Blood o The Newsroom. Simplemente se elevaron las expectativas para siempre de lo que se puede hacer para la televisión, y la industria del entretenimiento cambió para siempre. Hoy en día, con alianzas en diversos países, México uno de los principales, se están preparando más series y películas premium que nunca.

El año pasado la noticia era que Netflix, con su extraordinaria House of Cards, había cambiado para siempre el concepto de lo que era televisión a su propia manera. No solo por la cantidad de nominaciones que obtuvo, sino por el hecho de que cambió nuestros hábitos de consumo televisivo para siempre. Nunca habíamos podido alimentar tanto nuestra compulsividad por saber qué venía después. Nunca había sido tan necesario que cada capítulo tuviera un elemento de ‘final de viernes’ y nunca nos habíamos acabado tan rápido las temporadas, teniendo que esperar a veces hasta más de uno o dos años para poder sentir esa satisfacción de nuevo. Este año, gracias también a la extraordinaria Orange is the New Black, Netflix tiene 31 nominaciones. La CBS, que quedó en segundo lugar y tiene más de decenas y decenas de producciones en la contienda, tuvo 47. Para que se den una idea de qué manera está moviéndose el tema. Porque a diferencia de lo que pasa en México, la televisión abierta de Estados Unidos sí está completamente fragmentada y compitiendo directo contra la de paga o premium. ¿El complejo juego de las telecomunicaciones en nuestro país hará que no sigamos el mismo modelo? Quizá haga que tarde un poco más. Pero el hecho es que las principales series, películas para tele y producciones especiales nominadas para los Emmy en su edición 66 se han podido y se seguirán pudiendo ver en nuestro país.

¿En serio?

¿Hacer tu cumpleaños en un panteón te hará más famosa que 20 años de trabajo y esfuerzo?

¿No nominaron a Los Simpson

susana.moscatel@milenio.com