Estado fallido

Una gran estupidez

Hace poco más de un año una muy buena amiga mía, que es productora de cine, casi me mata porque publicamos una nota sobre cómo la piratería les había robado una copia de su cinta y que ahora se encontraba en todos los puestos, semanas antes del estreno. Me dejó pensando y preocupada. ¿Cuál es nuestra labor aquí? Siempre he sido firme creyente de que hablar de algo no significa darle publicidad, pero en este caso las dudas pusieron a girar mi cabeza.

Al final, la producción, que era mexicana, se esperó meses, le cambió el título a la película y estrenó esperando el éxito que la producción merecía. Fue mediano. La película era buena y dudo que el problema haya sido íntegramente que se las robaron, pero seguimos pensando.

Ahora sabemos que El renacido, de Alejandro González Iñárritu, ha aparecido en todos los puestos ilegales del país. Seguramente habrá mucha gente que no se esperó para verla, pero ellos me dan pena. Hay que ser una verdadera bestia para no querer ver esa película en la pantalla grande. La calidad de la fotografía, de cada detalle, es en gran parte lo que nos están presentando aquí. Y, para ser franca, quien la quería ver podía esperar una sola semana más que lo que tardó en estrenarse en Estados Unidos, ¿no creen?

Por más bien que esté robada la cinta, la experiencia no se compara. No hay manera. No caben los detalles en una pantalla que no sea, como siempre se ha dicho en el cine, "más grande que la vida misma".

Y ya no hablemos de robo por ahora. Hablemos de producto. No hablemos de "papás pirata", hablemos de lo poco que piensa uno que merece cuando decide ver una de las cintas con mejor manufactura en la historia y prefieren verla en una tele con calidad inferior. Ya otro día nos volvemos a pelear por la moral del asunto. En Estados Unidos Iñárritu sacó a La guerra de las galaxias del primer lugar, y con mucha razón. Espero que ahora que él y Leonardo estén en México puedan gozar de los mismos resultados. Con todo y la cochina industria pirata.

Creo que mi amiga la productora tenía razón. Pero en este caso no estoy preocupada. Son las cintas que están batallando por sobrevivir las que son acribilladas por los vendedores callejeros y sus cómplices dentro de la industria. Pero de que todo es un nido de ratas abusivas, viviendo del trabajo y talento ajeno, lo es.

¿En serio?

¿TMZ ya sabe quién es Kate del Castillo? ¿Qué hay que hacer para ser digno de ser perseguido por el mundo más voraz de los paparazzi?

@SusanaMoscatel