Estado fallido

Es gay, ¿y qué?

¿Se imaginan que su vida familiar, su situación marital o incluso amorosa fuera asunto de millones de personas? La mayoría de ustedes no puede imaginarlo porque, por fortuna, sus sentimientos o forma de vida no son simple mercancía para alguien más. Incluso muchos dicen: “los famosos saben que es parte del paquete, no tienen de qué quejarse cuando se exponen sus vidas privadas”. Pero seamos claros respecto a quién es quién; quién comercia con el asunto y quién no.

Habrá Niurkas, Kardashians, hay y hubo hasta Luceros y Mijares que, en su momento, abrieron o vendieron su vida privada a los medios y a la gente. Fantástico por ellos. El problema es que hay muchos que jamás optaron por ese camino y están pagando la misma cuenta.

Esta semana platiqué con mi amigo Mauricio Martínez, artista y cantante a quien admiro, quiero y respeto dentro y fuera del escenario. Mau ha tenido que enfrentar muchas de las pruebas más difíciles de la vida en cuestiones de salud y las va superando y superando. Él es una delicia en el escenario y en su voz, y puede interpretar un rango importante de personajes. Es un ser querido, luchador y generoso. Ah y, por cierto, resulta que es gay.

 ¡Paren las prensas! Una revista decidió publicar este último hecho como si fuera una gran revelación. Un asunto de escándalo, de morbo, de especulación. Un medio ajeno decidió que ellos eran las personas adecuadas para dar a conocer un detalle en la vida de Mauricio, que él había optado mantener en el ámbito de lo privado. No escondido. No en secreto, pero privado.

¿En qué puede afectar? Quiero pensar que a estas alturas en nada. Mau es un talento de aquellos y nada en su carrera se ha basado en su sexualidad. Platicamos, yo en realidad no quería que contestara a la revista. Creo que solo es alimentarla. Creo que es darle importancia, pero el hecho es que para Mau era muy importante que la gente en su vida supiera, de manera amorosa, que nunca había escondido nada. Y a los demás nos invitó a que nos fijáramos en su trabajo.

Creo que ésta la habremos ganado cuando cualquier revista o medio tenga información respecto a las preferencias de cualquier persona y diga: “¿Y qué tiene de nuevo?”. No debería ser nota y el éxito del periodismo no debería basarse en un morbo que nace de la ignorancia.

Sé que la mayoría de los productores de teatro, cine, tele y música ya sabe que ese no es un factor que deba afectar. Sé que alguno (no todos) en la televisión todavía se preocupan. Lo que importa es la calidad de la actuación, ¿no? Que les creamos a quienes estén interpretando, sea quien sea. Por favor, no son lo tiempos de Rock Hudson, donde una revelación así decepcionaría a las grupies a más no poder. Simplemente dicho, cuando lleguemos al punto donde como sociedad  un encabezado así deje de vender revistas será cuando todos habremos ganado. Mientras tanto, busquen el trabajo de Mauricio. Es uno de nuestros más enormes talentos en la música y el teatro.

susana.moscatel@milenio.com