Estado fallido

¿Ready Freddie?


Bien es cierto que los amantes de la música se la hemos mentado sin control a este maldito 2016 que se llevó inesperadamente a grandes como David Bowie, Leonard Cohen, Prince y claro, Juan Gabriel. Creo que muchos de nosotros hoy estamos recordando exactamente qué estábamos haciendo hace 25 años, exactamente el día que por una bronconeumonía moría el gran Freddie Mercury, llevándose a quien muchos aun consideramos  como el mejor intérprete de la historia de la música moderna con él.

Solo un día antes Freddie había confirmado que estaba enfermo. Que tenía sida. Era 1991, no teníamos la información que tenemos ahora. No entendíamos bien qué había pasado. Solo sabíamos qué se había ido un genio, que habían pasado apenas 10 años de sus controvertidos conciertos en Monterrey y, sobre todo, en Puebla. La primera vez que un grupo de esa magnitud (¿podríamos contar con una mano a los grupos de esa magnitud?) visitaban nuestro país en su apogeo.

Hay innumerables testimonios de que el público, a pesar de su emoción de ver a los británicos, respondió con zapatazos a la aparición de Freddie con un sombrero mexicano de paja, sintiendo que era una falta de respeto. Muchos aseguran que esto ocurrió durante “Rapsodia Bohemia”, mientras que los más letrados en la materia sostienen que fue durante “Another One Bites the Dust”.

El caso es que no les fue muy bien ahí (a diferencia de Monterrey). Nunca llegaron ni a Guadalajara y mucho menos al Distrito Federal por lo que ellos mismos declararon más adelante como un absoluto caos entre policías y autoridades corruptas. La oportunidad de ver a Freddie en los escenarios ya más organizados se nos fue, ya que apenas en 1989 Rod Stewart y luego Billy Joel lo lograron de la mano de quien ahora solo conocemos como Ocesa (habían muchos en la contienda).

Pero más allá de la historia y de lo que ya no pudo ser queda el impactante recuerdo de aquel showman y compositor que no solo se devoraba el escenario sino que tenía la capacidad de cambiar vidas con su única y espectacular voz.

Yo no sé ustedes, pero nunca es tarde para descubrir y redescubrir las mil facetas de Freddie Mercury en las grabaciones que nos dejó. Necesitan motivación, “Don´t Stop me Now”.

 ¿Creen que Beyonce inventó algo nuevo? Los remito a “Fat Bottomed Girls”. Quieren la canción perfecta para cortarse las venas, “Love of my Life” o peor aún “All dead, all dead”. Quieren darse cuenta que el existencialismo es un tema de la otredad “Somebody to Love”.

¿Mandar una ilusión al acantilado, pero tener aún una cuerda para salvarla? “It´s Late”. ¿Ponerse apocalípticos? “The Prophets Song”.

En fin. Soy una de muchos que le agradece a Queen haber salvado mi vida cuando más lo necesitaba. Y ya que este 2016 nos cayó como nos cayó, creo que hoy pasaré el día completo escuchando una vez tras otra “Under Pressure”. Por supuesto: Queen y David Bowie. Con semejante música no hay enfermedad o muerte o fecha que los alcance.

¿En serio?

¿Al delegado de la Cuauhtémoc le pareció molesta la pregunta de un compañero que cuestionaba si su equipo estaba bien capacitado para tratar con temas culturales?

Twitter: @SusanaMoscatel