Estado fallido

Ser fan o no ser fan…

Uno de los principales problemas que existen en el periodismo de espectáculos es cuando los que fueron fans profesionales logran convertirse en reporteros. No me malentiendan, muchos lo hacen muy bien y saben mejor que nadie cómo y dónde encontrar a los objetos de atención de su ahora trabajo, aunque también se corre el enorme peligro de perder la objetividad. Pero lo cierto es que tarde o temprano llega ese día en el que te topas con una de las personas cuyo trabajo hizo que esta fuera la profesión con la que siempre soñaste. Y entonces tienes que decidir qué hacer. A una servidora le ocurrió ahora que tuvo enfrente a Michael Keaton. Y así más o menos transcurrió la cosa cuando platicamos en el contexto del lanzamiento del nuevo Robocop, donde él es el antagonista:

Me enamoré de las películas memorizando Mr. Mom y Johnny Dangerously. ¿Es extraño para ti escuchar algo así a estas alturas?

No, no es raro. Es completamente normal (risas) es bueno.

Lo que sí es increíble es que todavía me las sé de memoria.

Sí es increíble que todavía te sepas Johnny Dangerously (1984). ¿Cómo interpretaron la película? ¿La viste en los dos idiomas?

Tarde o temprano sí, la acabé viendo doblada también.

Es que luego le meten demasiado la mano y hacen cosas raras, la manera en la que interpretan y traduce es de risa loca.  ¿Johnny Peligroso? ¿Johnny peligrosamente? ¡Qué cosa! (Risas)”

Podríamos argumentar que fue en Beatlejuice o en El inquilino (Pacific Heights) donde por primera vez te vimos hacer a un villano. Y me gustan tus villanos, porque son de aquellos que te caen bien.  

Es que yo soy un tipo malo. Por supuesto, lo tienes que ser. Todos tenemos un lado obscuro y probablemente yo debo tenerlo.

Claro que al asegurar su maldad la desactivó con una gran sonrisa. Claro que yo no le quería creer que lo es. Y claro que creo que es uno de los actores más entrañables de las últimas tres (¿hasta cuatro?) décadas del cine. Así que vuelvo a esto, un reportero que cubre cine, o teatro o música no puede ser un robot. Si no tiene emociones es mucho mejor que se dedique a una fuente donde éstas no sean la materia prima de trabajo. Pero también creo que cuando llegue el remoto caso en el que uno se tope con sus ídolos (y creo que estos deben ser contados con la mano) uno debe admitir su debilidad. La admito. La reconozco y aun así hice un esfuerzo infrahumano por comportarme a la altura de la situación. Creo que a gran medida lo logré. Me dio muy buena información, como que se había ido de fiesta con Alfonso Cuarón. con quien quiere trabajar en cuanto se dé la oportunidad. Estoy segura que Birdman, la película que hace al lado de Alejandro González Iñárritu, será algo interesante a más no poder, autocritico, satírico y hasta un poco triste. Y sé que en México, con esa costumbre nuestra de adoptar todo lo que parece producto nacional,  pronto veremos con un interés renovado la carrera de Michael Keaton. Me da gusto. Ya era hora. El señor es mucho más que Batman, y que el primer amor de muchas mujeres de mi generación.    

susana.moscatel@milenio.com