Estado fallido

“La fama me aterra”: Andrew Garfield

Más allá de que si uno es fanático del género, hay una gran virtud que tiene esta nueva entrega de Spiderman: la profundidad de su gente en un contexto que quizás no está necesariamente relacionado con ella. Hablar con Emma Stone siempre es interesante y divertido. Con los productores, una experiencia de vida. Con el director, Marc Webb, un contagio de pasión por el trabajo. Y con el mismo Spidey, Adrew Garfield, una sorpresa tras otra de ver a alguien en su posición con tanta claridad y reflexión en la vida. Todo esto se acaba reflejando en la cinta que ya pueden ver desde hoy sin traicionar los parámetros naturales del formato. Y sin traicionarse a sí mismo, Garfield platicó con nosotros acerca de cómo toda la experiencia ha cambiado su vida. No acepta que lo llamemos estrella de cine. Se niega a caer en los juegos que esto implica.

“En el aspecto de la fama”, nos dijo, “sí es algo a lo que me resistía mucho y me sigo resistiendo. No es algo que me parezca atractivo. Tal vez en estos tiempos, particularmente porque no hay mérito en la fama. La gente quiere ser famosa solo por ser famosa, a diferencia de serlo porque eres un gran cocinero, o por ser un gran pintor, o un gran artista o un gran humanitario. La fama que te llega después de cierto nivel de logro o trabajo. Y ahora simplemente existe por sí misma”.

 Andrew, quien se ha negado incluso a tener una página de Facebook, aunque fue un elemento fundamental de la película La red social, ve horrorizado lo que pasa a su alrededor en estos tiempos del más moderno de los autorretratos. “Por eso ahora todos estamos tomándonos selfies. Porque queremos ser famosos para nosotros mismos, con nuestros amigos, en nuestras comunidades. Creo que eso representa una profunda falta de… No es por dar un discurso, pero estoy fascinado en averiguar por qué la selfie se ha vuelto un asunto endémico en nuestra cultura. Las selfies me espantan como la fregada, porque me parecen completamente narcisistas, manifestaciones de que estamos obsesionados con nosotros mismos”.

Garfield, quien aún no cumple los 30, de verdad es sorprendente, como su personaje, porque consecuentemente ha sostenido (lo entrevistamos por primera vez hace cuatro años) cosas como la siguiente: “Siento que los jóvenes están siendo guiados por esta cultura en la que dicen: ‘solo quiero que me vean para ser amado’. Así que sí, estoy muy interesado en este tema de la fama, porque cultural y simbólicamente me parece bastante desagradable. Y le tengo miedo, porque no está basada en ningún tipo de mérito”. 

Así que es un hecho. Peter Parker será un fotógrafo que finalmente vive de tomarse selfies (vende fotos de Spiderman, ¿o no?) pero el actor es un hombre complejo, interesante e innovador. No es pose, siempre se le ha sentido muy natural e interesante en sus reflexiones. Y sí todo este tiempo ha estado fingiendo, entonces es todavía mejor actor de lo que imaginamos. 

susana.moscatel@milenio.com