Estado fallido

Las eternas líneas borrosas

Lo que hace un año. Supongo que a estas alturas Robin Thicke debe estar considerando a la canción que lo puso en el mapa internacional de la fama, “Blurred lines”, como la absoluta hecatombe de todas sus desgracias, pero así no se vivía en 2013. Hace un año el éxito del sencillo era tal que él y Pharrell optaron por una demanda preventiva para que los familiares del gran Marvin Gaye no pudieran reclamar los derechos de lo que básicamente consideraban un plagio del clásico “Gotta give it up” (1977).

La ley se puso a comparar y a estudiar la música. Hoy, un año después, han llegado a la conclusión (primera vuelta) de que sí hay suficientes similitudes entre ambas rolas como para que pueda proceder una demanda. Y una multimillonaria para el caso.

Desde entonces, y aparentemente más por motivos de popularidad que otra cosa, las cabras que podía haber tenido el hermoso Thicke se fueron corriendo en banda y enloquecidamente al monte. Comenzó a ser fotografiado con otras mujeres (estaba ‘felizmente’ casado con la actriz Paula Patton) y, claro, ¿cómo olvidar el infame episodio del twerking con Miley Cyrus en los MTV?

Más adelante, cuando Paula lo dejó, él hizo un tour de medios pidiendo perdón y hasta sacó un disco llamado …. Así es: Paula. A pesar de que no es mala en absoluto la producción, llamar el proyecto un “fracaso” sería amable. No, no había otro “Blurred Lines” ahí.

Más tarde, justo en el contexto de la demanda en cuestión, él admitió que no dio una sola entrevista sin estar intoxicado durante su periodo de éxito y “admitió” que en realidad aunque ese hubiera sido su deseo, la rola la compuso Pharrell y no él. No es difícil de creer, considerando el inmenso éxito de Williams colaborando con grandes como Daft Punk el año pasado, pero en el contexto de “quién tuvo la culpa de este posible robo”, pues no fue el acto más elegante del circo.

El caso es que todos los que amamos (culposamente) “Blurred Lines”, tal vez debemos tomar un poco de la responsabilidad que nos corresponde en todo esto. Primero es una responsabilidad musical. Si enloquecimos (mea culpa) con la rola a tal manera, ¿por qué no indagamos más a fondo en el clásico que la originó? Y dos, nuevamente, ¿qué rol nos corresponde en este juego de la fama que destruye a los que no están equipados para sostenerla? “Blurred Lines”, por donde la veas (incluyendo las acusaciones de misoginia y a la inexplicable belleza de sus modelos en el video), fue un fenómeno en el que muchos participamos. ¿Vamos a dejar a Robin morir solo? Bueno, no se preocupen mucho. Lo último que supimos de él es que estaba de fiesta con unas modelos… y Leonardo DiCaprio.

¿En serio?

¿Un científico está demandando por millones a la producción de Escándalo americano porque el personaje de Jennifer Lawrence era tan estúpido que citó su artículo para decir que los microondas quitan los nutrientes a la comida? ¡Wow!

susana.moscatel@milenio.com