Estado fallido

La estrella de Derbez

Hace un par de días preguntábamos a dónde se habían ido los personajes entrañables de la televisión abierta mexicana, y el jueves la vida nos dará otra respuesta: a Hollywood Boulevard. A la parte que está llena de estrellas en el pavimento y donde Eugenio Derbez estará develando la suya mañana con bombo y platillo.

Hay mucha gente que no aprecia la magnitud de lo que Eugenio ha logrado con su comedia y con su trabajo en general. Su capacidad de producir cosas, jugar con palabras y hablarle a más de un público ya es digna del reconocimiento que está recibiendo. Pero también ocurre algo con él que no veo que pase con otros de los grandes y muy exitosos mexicanos en esa industria: se nota que está gozando cada minuto de ello. Y es contagioso e inspirador.

No, Derbez no hizo El renacido. Hizo una película que, con una simple manufactura, más de una década y media de esfuerzo y un enorme corazón, lo puso en muchos otros mapas que ahora regresan y aprecian el trabajo que siempre ha hecho. Su timing cómico. Sus juegos de palabras. Su buen trato y sobre todo la mejor manera que tiene al responder cuando los medios tratan de ponerle el pie para hacer una nota escandalosa donde no la hay: con el humor.

Hoy en día, en México si atacas al sistema y agredes a los exitosos en los medios masivos recibirás aplausos. Si escribes una columna como ésta, seguramente saldrán los muy activos snobs de la cultura popular para insultarte. Yo no dejo de maravillarme y de gozar el trabajo de este hombre cada vez más. Desde los sketches que sube para burlarse de la desinformación o de Donald Trump (al cierre de esta edición seguía esperando ver ese que nos prometió) hasta los incontables proyectos que está planeando.

¿Pero saben lo que más me gusta de él, como ser humano? Que no importa lo poco popular que sea la opinión entre ciertos sectores sociales con poder. Siempre está ahí, dispuesto y activo para defender a aquellos que evidentemente ama: los animales. Esa estrella, Eugenio, yo te la celebro con todo mi respeto y corazón.

Los noventa

Después del impresionante y constante éxito de Mentiras el musical, hoy OCESA se avienta a otra década con un experimento similar donde toman lo mejor o más famoso de la cultura pop de los noventa y cuentan una historia a su alrededor.

Mentiras de José Manuel López Velarde es, sin duda, ya una producción de culto. Ahora resta ver si los que crecieron en los noventa son tan intensos como los que nos cortábamos las venas en los años ochenta. Me cuesta trabajo pensar que Kabbah y OV7, Fey y Jeans puedan provocar lo mismo que Mijares, Yuri, Emanuel, Lupita D'alessio y compañía. Pero igual es solo mi edad hablando. Y muero por verla hoy en la noche. ¡Ya les contaré!

¿Qué alguien me explique?

¿Cómo pueden tantos tuiteros anónimos replicar un mensaje en contra de la homofobia diciendo que así lo dicta Dios y luego propinar hasta amenazas de violencia? ¿Pues con qué Dios se andan comunicando?


susana.moscatel@milenio.com