Estado fallido

El disco de Michael Jackson

El lanzamiento de un nuevo disco de Michael Jackson ya no es un gran evento y eso es una tragedia. Pero tiene sus razones. Si él no había querido publicar las canciones que los responsables de su legado acaban de sacar a la venta, era por algo. Si había una cosa que caracterizaba al músico era su perfeccionismo. Y el hecho de que podían pasar hasta siete años entre un disco y otro hasta que él sintiera que el producto valía la pena entregar al público. Este es el segundo disco que se ha publicado a poco menos de cumplirse cinco años de su muerte.

¿Saben cuándo me di cuenta que había un problema? Cuando a más de una persona a quien puse a escuchar la música de Xcape, el disco que ayer se liberó en Estados Unidos, me preguntó si era Bruno Mars. Claro que Bruno suena a Michael no al revés y cuando se escuchan los característicos pujidos del Rey del pop no hay duda de quién estamos hablando. Pero en estos tiempos donde lo retro está tan de moda (pregúntenle a Daft Punk y a Pharrell Williams) resulta hasta irónico imaginar cuánto tiempo tuvieron que estar guardadas estas versiones para que volvieran a figurar.

Un buen ejemplo de ello es “Love never felt so good”, que definitivamente suena como a algo que pudo haber sido parte de “Off the Wall.O”, la canción que le da el nombre al disco Xcape que suena mucho a “Smooth Criminal” (o para muchos “Are you ok Annie” de Bad).

Ahora, yo pensaría que los encargados de cuidar (y exprimir) el legado del astro musical sabrían que es de un profundo mal gusto publicar una canción que se llama “Do you know where your children are”? (¿Sabes dónde están tus hijos?) después de los escándalos que, aunque nunca comprobados, plagaron los últimos años del Rey del pop ¿No creen?

O ¿qué hay de sacar a la luz oficialmente el sencillo que TMZ filtró desde el 2009 donde era obvio que Jackson había sampleado del clásico “A Horse with no Name de America”?. Los miembros de la banda en su momento se dijeron profundamente halagados pero sorprendidos por el hecho y, evidentemente, después de serias negociaciones llegaron a un acuerdo para que la famosa melodía entrara a Xcape. Dos versiones de ella, de hecho, si compran la versión Deluxe del disco.

Pero por otro lado hay muchas cosas a favor. La mano de Timbalad, con quien Michael Jackson llegó a colaborar, y de otros productores más jóvenes, traen los clásicos sonidos de Jackson al presente sin perder el aire de nostalgia con el que cargan. Nostalgia orgánica, por cierto, porque fueron grabados en distintas etapas de sus tendencias musicales. Hay un poco de todo y eso no lo hace un disco parejo, pero si sumamente interesante.

¿Con qué me quedo? Con el hecho de que después de escucharlo varias veces siento que hay más de una canción que sí podría subsistir en mi playlist actual. Canciones que no son necesariamente efímeras y hechas para marcar una época de nuestra vida, para ser descartadas pasando la temporada. Es Michael Jackson después de todo. Así que si uno logra superar el hecho de que todo esto es un plan para sacar más y más dinero de la muerte de Jackson y olvidar el hecho de que él nunca hubiera publicado este disco, de esta manera en particular, entonces podemos gozarlo como un recuerdo de lo que fue un grande. Como dirían un par de grandes amigos: es lo que hay.     

susana.moscatel@milenio.com