Estado fallido

¿Que dijo qué?

En un fin de semana con importantes estrenos cinematográficos viene con toda la marcha posible ¿Qué le dijistea Dios?, mejor conocida como la película de Juan Gabriel. Eso seguramente no le gusta a Teresa Suárez, directora y escritora de la cinta, pero por algún motivo lo acabaron poniendo como figura principal de los miles de posters que tapizan las ciudades. Son 450 copias de la cinta, nada despreciables para cualquier tipo de estreno y el filme es un musical hecho con canciones de Juan Gabriel. Toda la imagen es popular y de colores. Es de esas cosas que ves desde lejos y sabes antes de ver la cinta que o será un enorme fiasco o un éxito sin precedentes.

Pero entonces, ¿qué habrá poseído a Teresa para que se describiera a sí misma como “alguien de la clase alta que no puede negar sus raíces”? ¿Qué será la clase alta en ese contexto? ¿Quién cree que es el público que irá a ver su película? Ella asegura que la historia surgió de una anécdota que vivió su sobrina con su servicio doméstico. Y si bien es cierto que para Juan Gabriel no hay barreras sociales, queda más que claro que el planteamiento de toda esta producción tiene una crisis de identidad digna de barbitúricos.

¿Su video en abonos chiquitos?

Llama mucho la atención que Grupo Salinas, específicamente Elektra, haya apostado por comprar Blockbuster en México solo unos meses después de que en Estados Unidos se haya anunciado que cerrarían todas las sucursales que quedaban del imperio de rentas de video.

¿En tan diferente el mercado de allá que al de acá? Seguramente sí. ¿Las 320 sucursales y los derechos de la marca por dos años son tan valiosas? Sí, si puedes capturar a su clientela, que en muchos sectores del país es aún regular para meter representantes de todos tus demás servicios y además hacer sinergia con tus canales de televisión para promover la renta de piezas cinematográficas. Sobre todo con la visión de que, queramos o no, a mediano plazo todo acabará en lo digital.

Como sea, la empresa de Ricardo Salinas le acaba de dar respiración de boca a boca a un negocio que parecía ser el símbolo de una era que terminaba en el entretenimiento y que ahora, quizá y a diferencia de lo que le pasó en su país de origen, se acabe transformando en algo más. Y no tengan duda, mientras se sigan rentando cosas en dvd y blu-ray, ahora siempre habrá un aparato de reproducción disponible y una sucursal del banco para ayudar con el crédito instantáneo para llevárselo a casa.

Pero no todo es para siempre. ¿O a caso no se acuerdan de los tiempos de “¿¡Y mi bíper!?”.

¿En serio?

¿Hay una religión registrada basada en Kanye West? ¿Y esta religión cree que todo el sufrimiento humano existe para estimular la creatividad? Wow. 

susana.moscatel@milenio.com