Estado fallido

¿Quién difama, Calle 13?

Después de recibir un boletín por parte de Calle 13 en el que aseguraban que procederían legalmente contra las personas o empresas que usen y comercialicen de forma ilegal las camisetas con las inscripción de “Ayotzinapa faltan 43” que se vendieron dentro del Palacio de los Deportes, en la tienda oficial de los eventos que se llevan a cabo ahí, tengo muchas más preguntas para ellos que respuestas.

Desafortunadamente, la publirrelacionista que mandó el comunicado el martes por la mañana a los medios mexicanos se encontraba, según nos dijeron las colaboradoras de su agencia, en un largo vuelo de avión y no podía ponernos en contacto con René Pérez. A falta de respuesta, nos dijeron que la agencia que maneja a los músicos en su natal Puerto Rico mandaría el comunicado y ya no dirían más. Pero que mandarían un correo electrónico para preguntar. Hasta el cierre de esta edición, nada. Este mismo comunicado dice que cualquier dinero que se logre de las acciones legales será donado de manera íntegra a los familiares de los desaparecidos, asunto que ya se había comentado en las redes sociales desde el fin de semana. Y asunto que nos regresa al mismo tema. Lucrar no es solo ganar dinero con algo. También podría ser interpretado como promoverse a través de otra cosa, en este caso, de ser así, con una tragedia.

Está bien. Pero no hay nadie que me explique o quiera dar respuesta puntal a qué exactamente quieren decir con: “Asimismo, levantaremos cualquier reclamo judicial que en ley nos corresponda en contra de cualquier personalidad o figura que se haya expresado públicamente de modo difamatorio sobre este asunto, y reclamaremos oportunamente por daños y perjuicios causados por dichas conductas o expresiones”.

Sin una claridad sobre lo que consideran “difamatorio” para Calle 13, puedo suponer que las opiniones externadas por muchos que tener ese tema como parte del evento musical, e incluso un par de días antes en los Grammy latinos no es conducente, caben dentro de la mira legal que están apuntando.

Si ellos aprobaron o no la mercancía, es tema con la compañía que se dedica a hacer eso en los eventos con la empresa que los trajo. Fue, por donde se vea, un error en proporciones épicas. Pero que muchos opinemos que usar el tema de por sí en la camiseta que René Pérez portó nos sabe oportunista es eso, una opinión. No una difamación. Hay muchos que no están de acuerdo. Hay muchos que sienten que solo usar el tema cuando se están vendiendo boletos para un concierto musical es en sí un lucro. Hay muchos que defienden a muerte a Calle 13. Hay violencia en las redes sociales al respecto y muy pocas propuestas positivas.

 Y hay también el preocupante tema de que algunos no querrán ya criticar al grupo que tanto canta por la libertad por temor a que esta sea interpretada como “difamatoria” y entonces comiencen los problemas legales (ya nadie va a la cárcel por eso, por cierto). No creo que eso es lo que Calle 13 quiera predicar.  ¿O a caso su intención era que el comunicado sonara a amenaza para que ya nadie opine? De intenciones no sabemos. Pero de hechos… 

susana.moscatel@milenio.com