Estado fallido

Mis cosas (raras) favoritas del Oscar

¿Quién va a ganar? ¿Quién va a usar el vestido más impresionante? ¿Cuántos tratos se van a cerrar el domingo por la noche? ¿Cuántas carreras se cimentarán? Es muy divertida la fiesta y la parafernalia alrededor de todo el Oscar. Pero cada año pasan cosas y aparecen personajes tan deliciosos que francamente, yo con eso me quedo para cerrar la experiencia completa.

¿Se acuerdan cuando el mundo entero quería que Jessica Tandy (la señora Daisy) ganara el Oscar simplemente por su edad? Lo mismo con la viejita del Titanic, Gloria Stuart. Algo parecido ocurre con Bruce Dern, quien protagoniza la joya más discreta de la temporada, llamada Nebraska. Dern tuvo una nominación en 1978, pero se había distinguido por interpretar forajidos y psicópatas. Ahora, con el dulce y profundamente confundido Woody se ha robado nuestros corazones. Queremos que gane. Sabemos que está difícil como nunca, porque va contra grandes actuaciones masculinas. ¿Pero no sería lindo? Vean Nebraska, también para regocijarse con la brillante June Squibb, quien a su muy avanzada edad no teme bajarse los pantalones frente a las tumbas de parientes muertos, pero no queridos, y que incluso ha realizado sketches de comedia pidiéndole a los votantes que la consideren, no tanto por su gran actuación, sino porque … pues … está mucho más cerca de la tumba que cualquiera de las otras nominadas.

¿Saben qué otra cosa sería muy divertida? Solo por ver la cara de impresión de los muy intensos. Ver la película Un abuelo sinvergüenza ganar su Oscar. ¿Cómo es posible que una tontería de Jackass merezca tal cosa? ¿Una cinta que se trata de hacerle bromas pesadas a la gente? Pues el maquillaje es tan brillante que uno en persona, en plena luz del día bajo cualquier circunstancia, no se da cuenta de que es el joven actor Johnny Knoxville quien está interpretando al viejito raboverde. Ese Oscar de maquillaje y peinados debió haber sido para Escándalo americano simplemente por los peinados del terror de Christian Bale y Bradley Cooper, pero ya que no fueron nominados, definitivamente no quiero ver que El llanero solitario se lo lleve.

Y luego está la música. Va a ser una gran ceremonia en términos melódicos. Desde U2 hasta Bette Middler, parece una fantasía erótica de mi mp3. Aunque “Let it go” de Frozen es el fenómeno infantil de años y es interpretado por la brillante Idina Menzel. Pero ¿a quién queremos engañar? Este ha sido el año de Pharrell Williams. Desde sus colaboraciones con Robin Thicke hasta sus Grammys con Daft Punk, el hecho de que este brillante músico está relacionado con algunos de los personajes más entrañables del año y de la historia de la animación: los Minions de Mi villano favorito. ¿Será suficiente para un sorprendente triunfo? No lo sé, pero será divertido.

¿En serio?

¿Justin Bieber en la portada de la Rolling Stone? ¿Será que se equivocaron los Arctic Monkeys y en realidad sí murió el rock?  

susana.moscatel@milenio.com