Estado fallido

El can de Cannes

Una sociedad que denomina como ‘indeseables’ a los perros, y en particular a aquellos de raza mixta, es la trama que en principio se llevó la atención y las palmas de la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes. Pero la historia de White God , protagonizada por el maravilloso cuadrúpedo Hagen, es mucho más que eso. Es, según aclaró su director en entrevista tras entrevista, una alegoría de cómo los europeos tratan a sus minorías a través de los ojos de un perro. ¡Wow! O ¿Guau? No importa. El tema es relevante sin la menor duda en aquel lugar del mundo como nunca antes lo ha sido. La situación geopolítica en tantos lugares deja claro que poco se ha avanzado en esa materia. Échenle un ojo a los neonazis en Europa del Este o al trato a los homosexuales en Rusia.

¡Qué joya poder utilizar un ejemplo de este tipo para poder narrar semejante temática! Haciéndolo a la vez que uno se enamora de Hagen y no pudiendo imaginar cómo un ser tan profundamente entrañable es objeto del desprecio en la sociedad nos ponen a girar la piedra si nos dejamos. Pero el Festival de Cannes se encargó de reivindicar cualquier dolor emocional que el proyecto pudo haberle causado al can. Hagen pasó por la alfombra en la que marcharon Cuarón, Nicole Kidman, John Travolta, Quentin Tarantino, bueno quien ustedes imaginen en este mundo. ¿Y qué creen? La adorable mezcla de labrador con quién sabe qué ha sido el personaje más fotografiado de todo el evento, y adorado en el mundo entero. Sí, también se llevó la Palma Canina (no se rían, existe ese premio) pero sobre todo se llevó los corazones de millones de personas que ahora se podrán quedar con una gran historia y con un mejor mensaje todavía. Uno que resuena en todo el mundo.

Buena respuesta, más debate

Me encantó la respuesta de Jorge Ortiz de Pinedo a todos los que criticamos fuertemente la campaña de “No le des la espalda, dale el pecho”, donde aparecían los torsos profundamente torneados de varias actrices sexys. Dijo: “Que me critiquen bien, sin mala leche”. ¡Eso! A la buena y con el sentido del humor que lo caracteriza si podemos llegar a un punto de acuerdo. Asegura que finalmente lo que importaba es que el mensaje pro lactancia llegara. No estoy muy segura de ello, pero la campaña continúa, el debate también y el ruido se hizo. Si usted es de los que piensan que no hay publicidad mala, entonces ya la hicieron. Lástima que no todos coincidamos. Pero puntos por las buenas intenciones.

¡Que alguien me explique!

¿Cómo le hace Alejandro Fernández para dar un mejor show cada vez que se presenta?

susana.moscatel@milenio.com

 

White God