Estado fallido

La campaña de Cuarón

Cualquiera que haya entrado en contacto con Alfonso Cuarón sabe que estamos hablando de un tipo extraordinario en  más de un sentido. Evidentemente hay una genialidad natural alimentada con años y años de trabajo que hoy han rendido los más grandes frutos en la industria del cine: 10 nominaciones al Oscar, pero hay más, mucho más.

Alfonso auténticamente se conduce como una persona amable, sencilla y siempre divertida. Y tomando en cuenta que en México nos encanta tirarle a los exitosos ha logrado esquivar ese resentimiento social a través de un indiscutible gran cuerpo de trabajo y una gran actitud. La gente lo quiere. Las mujeres lo aman. La Academia lo reconoce. Ah, y sabe hacer películas. ¿Nos vamos al Ángel a celebrar?

Ahora viene en cierta forma la parte difícil, porque es una de las piezas clave del momento más relevante en la industria de la cinematografía mundial. A pesar de ser el tipo más alivianado del mundo, tendrá que jugar un poco el juego político de Hollywood para ganar esos premios de la Academia. Y eso es controlado por expertos en los estudios que lo van a promover, dosificar y cuidar como la mercancía más valiosa del mundo. Hablando de un artista y en particular de tan popular y querido, no va a ser tema sencillo. Pero ahora sí empezó la carrera y es el favorito. Warner tendrá que aplicar todas sus fuerzas para proteger eso, aunque suene contranatura con el espíritu alivianado del director. No importa. Que hagan lo que tienen que hacer para que gane. El trabajo lo merece.

La buena

Hoy mismo llega a las pantallas mexicanas Estafa americana, que está a la par de Gravedad, con 10 nominaciones para el Oscar y es un enorme logro emocional y cinematográfico del director David O. Russell.

La mala

No hay apuesta por 12 años esclavo en México, a pesar de tener nueve nominaciones para el Oscar la idea es que películas que tratan con afroamericanos no funcionan en México: “falta de identificación”.  Mientras tanto clamamos como nuestra a la autodenominada mexikeniana Lupita Nyong’o ahora que ha sido nominada por esta misma película. Tal vez ese factor junto con las nominaciones haga que recapaciten los dudosos.

¡Que alguien me explique!

¿Qué sentirá Chris Hemsworth (Thor) que sabía que nunca sería nominado, pero que la Academia lo consideró la mejor manera de despertarnos a la hora de presentar a quienes sí? (No se equivocaron).

¿En serio?

¿La única nominación para El sueño de Walt Disney fue por banda sonora? ¿Ni siquiera por la magistral actuación de Emma Thompson? ¿La Academia ya acabó su eterno romance con Tom Hanks? ¿Ahora sí le darán oportunidad a Leonardo DiCaprio, que hace cosas inexplicables, retorcidas y brillantes en El lobo de Wall Street? ¿Podrá la Academia olvidar la política implícita y premiar la brillante Omar que viene directo de la franja de Gaza?  

susana.moscatel@milenio.com