Estado fallido

2014, ¿y ahora qué?

En la tele - Empezamos el año con una industria del espectáculo más diversa, explosiva y productiva que nunca. Como suele ser en nuestro país, este negocio del entretenimiento sigue estando lleno de contradicciones. Amanece el 2014, por ejemplo y aun tenemos una Laura Bozzo en la pantalla a todo lo que da. Seguimos viendo refritos y refritos de las mismas telenovelas, mientras que los creativos pegan de gritos para que les den una oportunidad. Pero al mismo tiempo vemos reporte tras reporte de que cada vez más personas están buscando otros formatos en la televisión. Que más amas de casa están viendo cosas diferentes a través de los crecientes números de la tv de paga.

La buena noticia es que se está librando una batalla en las televisoras entre los tradicionalistas que no quieren cambiar nada y aquellos que ven el futuro en las series y otro tipo de formatos. Hoy, más que nunca, productores y escritores valientes que están proponiendo cosas originales y por suerte comienza a haber más ejecutivos que los están escuchando. Mientras que no faltarán nunca quienes se aferren con uñas y dientes a la fórmula de siempre. Este será el año en el que eso encuentre camino y definición.

En el teatro

Hemos visto grandes logros en traer algunas de las franquicias más importantes del teatro, caso concreto Wicked. Pero este también fue un año de otro tipo de puestas en escena que nos dieron una variedad y color extraordinario en el teatro. Nombres como Manolo Caro y Óscar Uriel, Sabina Berman y Ortiz de Pinedo, Irene Azuela, Diana Lein, Horacio Villalobos, Itari Marta, Sergio Zurita, Ana Graham... Me faltan demasiados y no acabaría. Todos ellos gente que vive y se arriesga día con día para hacer buenas puestas en escena de calidad y con mensaje, pero que también capturen la atención del público. Algunos con sus vidas enteras dedicadas al teatro, otros que combinan sus otras carreras con su pasión original por las tablas. Igual que en el cine los estímulos fiscales han colaborado (y causado controversia en varias ocasiones) pero créanme a estas personas nada los ha detenido. Sé que en 2014 ellos y muchos más seguirán haciendo esto con el amor y la capacidad que los caracteriza. Me emociona.

En el cine

Hay mucha emoción después de las impresionantes cifras de 2013, en parte por éxitos como No se aceptandevoluciones y Nosotros los nobles y en parte por el hecho de que cineastas mexicanos como Cuarón, Del Toro y Escalante han triunfado, cada uno a su manera, en el mundo entero. Pero ahora la tarea es mayor. ¿Veremos secuelas y refritos hasta que los conceptos queden tan agotados que nos recuerden el triste caso de TheHangover  (¿Qué pasó ayer?) que se autodestruyó por ambición y nula creatividad? Hay más producciones en camino que nunca, más productores con grandes ideas y aun más recursos potenciales (gracias a los estímulos fiscales EFICINE 226). Si las cosas siguen así, y nadie que no deba le mete mano a los contenidos a cambio de un empujoncito, tal vez venga todavía un mejor año. Después de todo, el público y las exhibidoras están un poco más dispuestos que antes a darle una oportunidad al séptimo arte hecho en casa.

Mañana, si les parece, le seguimos con la música y el Internet.

susana.moscatel@milenio.com