Estado fallido

Mis adorados y cochinos 'Muppets'

¿Saben cómo se siente ese momento donde ya no distinguimos si lo mejor en una comedia tiene que ver con lo que nos recuerda nuestros mejores momentos de inocencia o si, en realidad, ya todos somos unos perdidos? Pues eso es lo que podemos decir del nuevo show de Los Muppets, que se estrena el próximo 5 de noviembre. Pero seguramente estaríamos mintiendo. Claro que el show va a funcionar para los niños. Tiene muchos niveles. Pero cuando Fuzzy se lamenta: "Cuando en tu perfil para buscar pareja dice 'oso apasionado buscando amor', recibes muchas malas respuestas. Bueno, malas para mí". Hay que darnos cuenta que hay una mente adulta y nada recatada escribiendo este humor. (Si a usted no le hizo reír el chiste, consulte con la persona gay a quien más confianza le tenga).

Y luego está la línea dramática. ¿Ustedes han tratado de trabajar con su ex pareja, que es en realidad una exuberante diva chancho (¿o se dice chancha?). No sería asunto sencillo en ningún contexto, pero para Kermit/René, la cosa se complica mucho más. No solo están los ya muy conocidos arranques de ego de Piggy, sino también está la tensión emocional entre ambos personajes. Ligas mayores.

¿Otro punto? La televisión nocturna de entrevistas sigue siendo terreno machista. El supuesto debate de "si las mujeres pueden ser chistosas", que Tina Fey, Amy Pohler, Julia Louis-Dreyfuss, Melissa McCarthy y ahora la espectacular Amy Schumer parecían haber aniquilado, pero ha resuelto que la única mujer que alguna vez tuvo un programa de este tipo fue la brillante Joan Rivers en Fox. Y terminó siendo una catástrofe de magnitudes épicas. No porque ella no fuese brillante, sino porque la trataron de censurar tantas veces que no pudo hacer su comedia que tan adelantada estaba para sus tiempos. También está el hecho de que su esposo Édgar, quien era el productor ejecutivo del show (así como Kermit con Piggy ahora), terminó suicidándose al no poder sostener el imperio cómico y las grillas televisivas alrededor del éxito de su mujer. No hay risas sin muchas lágrimas. Y Los Muppets, muy a su estilo, en su nuevo programa, tocan estos temas. De forma ligera. De forma que funciona para los que éramos fans y sin perder de vista la verdadera apuesta: ¿Las nuevas generaciones estarán interesadas? De ahí depende todo.

Los Muppets podrían ser mucho más violentos, oscuros, fantásticos y para adultos. No me cabe la menor duda que por ello sus primeros invitados musicales fueron los Imagine Dragons, quienes en su brillante video de "Radioactive" juegan con personajes postapocalípticos en un contexto estilo peleas de gallos y mafia de palenque posmoderno. Pero también se burlan de la censura y lo hacen a través de su personaje más patriota de todos, Sam el Águila, encargado de los "estándares morales". "¿Cómo atreverse a usar palabrotas como "gesticular?", eso puede llevar a cosas hasta .... shhh... sexuales.

Otras cosas que hace de maravilla el nuevo show de Miss Piggy (de Los Muppets, pues). Sé de maravilla respecto a las nuevas técnicas de los reality shows y programas documentales donde se entrevista a los personajes y luego se demuestra que hacen lo contrario a lo que dicen.

Son expertos haciendo símiles con los estereotipos raciales. Cuando el Oso Fuzzy quiere conocer a sus suegros (humanos) ellos responden de manera racista a su inocente comentario de "El salmón esta buenísimo". (Claro a todos los osos les gusta el salmon, dice el suegro). Un pequeño homenaje a Adivina quién viene a cenar y las tensiones raciales entre blancos y afroamericanos. También hay que aplaudir que personajes como Pepe el Langostino no tiene tapujos en insinuar que bien podría ser bisexual (pero no se preocupen, padres de familia las referencias son sutiles y solo para quien las estemos buscando).

Sin duda alguna, mi frase favorita la dije Kermit, al hablar de su muy descafeinado nuevo amor. "¿Qué puedo decir? Me atraen las cochinas". Pero mejor aún, y demostrando dónde queda en realidad su pasión, en un arranque contra la diva oficial del mundo, Miss Piggy, nos quedamos con el lamento que vuela para clásico "¡Mi vida es un infierno envuelto en tocino!". Lo es.


Twitter: @SusanaMoscatel