Estado fallido

Para el aburrimiento

Ah, los secretos de Hollywood. Todos acaban por descubrirse si uno se sienta el tiempo suficiente en el bar o restaurante de ciertos hoteles de Los Ángeles con una computadora y una actitud poco conspicua. Por ejemplo, mientras trabajaba en transcribir unas entrevistas que acababa de hacer (pero ya aparentemente disfrazada de turista por mi atuendo nada hollywoodense), a mi lado se sentó un grupo de publicistas, quienes se quejaban de que los reporteros siempre les hacemos la misma pregunta a los actores de cine. Cuando se organizan este tipo de eventos de promoción es inevitable. Hay muchos casos en que la imaginación del reportero es poca; sí, pero hay otras cosas que se tienen que preguntar.

Aun así imagino la desesperación de algunos de los más impacientes actores. Ellos están sentados en el mismo cuartito por días mientras entra una tras otra persona de todo el mundo a hacer los familiares cuestionamientos. ¿Pues qué creen que hacen estos publicistas para que no se aburran sus actores? Inician un jueguito que se llama “mete la palabra”. Antes de cada reportero asignan una palabra al actor. El ejemplo que pusieron ahí fue “canguro”. El trabajo del cuestionado es hacer que la palabra entre en la respuesta a la pregunta, sin sonar completamente fuera de lugar. Así se divierten. Y no sé, quizás así se burlan de nosotros. No es muy halagador, pero te hace trabajar mucho más en preparar esas preguntas o por lo menos hacerlas de una manera original.

Sea como sea, la próxima vez que entreviste a alguien acerca de una película espacial, por ejemplo, y el actor incluya un “canguro” o similares, creo que me voy a replantear la pregunta.

Me pregunto

¿Si Mafalda de verdad tuviera los 50 años que está cumpliendo, ya se hubiera resignado a no hacer preguntas incómodas? ¿Seguiría teniendo tortugas con nombres como Burocracia? ¿Seguiría soñando con ir a bañarse al mar? ¿Hubiera aprendido a comer sopa, aunque sea en las situaciones sociales que lo exigieran?

¡Que alguien me explique!

¿De manera exacta cuándo nos vamos a aburrir de la boda de George y Amal? Digo, de forma colectiva, porque una servidora ya no puede más.

 ¿En serio?

¿No hay forma de entrar a ningún portal, local o foráneo, de entretenimiento sin el anuncio felicitando a Eruviel por su informe de gobierno? ¿Pues qué hizo que no hagan todos los políticos cada año? ¿Su target es el que busca estadísticas de cine y se burla de Justin Bieber profesionalmente? ¿Ya se juntaron Los Simpson y los de Family Guy y no hubo un cataclismo nuclear televisivo?

susana.moscatel@milenio.com