Estado fallido

Viejo cochino

La experiencia de entrevistar a Jonnhy Knoxville caracterizado como su personaje del libidinoso y bastante confundido abuelo Irving Zisman fue definitivamente un reto que superar emocionalmente. Después de todo éste es el tipo que lleva años y años haciendo estupidez y media en la tele y en el cine, haciendo bromas y aterrorizando a la gente que tiene la mala suerte de estar cerca. Y ha tenido un éxito sin precedentes con ello.

Lo que más me impactó al entrar al cuarto fue que no había rastro de Knoxville. Si Abuelo sinvergüenza no obtiene una nominación al Oscar por mejor maquillaje, entonces es obvio que eso fue porque odiaron la cinta. Y los entiendo, pero nunca había visto de cerca una caracterización tan brutalmente realista. Claro que la gente cree que es un octogenario perverso y rabo verde.

La única forma de entrarle al tema era ponerme al tú por tú. Tratar de parecer igual de descarriada que él para sostener al menos una ligera sensación de compostura en esta imposiblemente divertida entrevista. No tengo la menor idea de si lo logré, pero algo me quedó muy claro: puede no gustarnos NADA el concepto de Jackass, pero el tipo está profundamente comprometido con lo que hace. Acabé llorando de la risa y con una entrevista que, aunque no del todo periodística, bastante más reveladora de lo que imaginé. Por ejemplo, por primera vez comprendí el éxito de este género que me hace retorcerme del nervio y el desagrado cada vez que lo veo. Y sé que habrá un público bastante importante en México también para cuando esto se estrene a finales de noviembre.

Las grandes divas

Si ha sido más que destacable ver cómo las notas musicales durante los últimos meses han tenido que ver con mujeres quienes en los años ochenta fueron las grandes diosas del escenario. ¿Y qué creen? Todavía lo son. Pareciera que los años de procesar las voces dio a luz a una generación de estrellitas pop que jamás podrán competir con voces del nivel de Lupita D’Alessio y Yuri (mi favorita). Claro, no todos los que algún día dominaron El Patio siguen a ese nivel, pero todos, desde Ariana hasta Lila Deneken siguen trabajando y trabajando porque siempre habrá un público que, más allá de los escándalos, apreciarán los grandes temas cantados de una manera majestuosa. ¿Se les ocurre alguien en el panorama actual (popular) que haga eso? ¿Belinda? Por favor. Natalia Lauforcade (harina de otro costal, muy buen costal, pero otro). Por algo seguimos regresando y regresando a esos temas y temperamentos con los cuales sufrimos y amamos por primera vez. Por eso funciona tan bien el musical Mentiras. Y por eso Yuri y Lupita, a pesar de lo que sea, siguen abarrotando el Auditorio Nacional.

¿En serio?

¿La defensa de Laura Bozzo es que todos los rescates y ayudas que ha dado están registradas por un notario? ¿Quién va por la vida haciendo el bien con un notario persiguiéndola?