Estado fallido

Vida y muerte con Will Smith

Es bastante seguido que el arte lidia con el tema de la muerte, pero no siempre coincide que quien está creando, vive el proceso de perder a un ser amado a la vez. Will Smith vivió esa experiencia este año mientras filmaba Belleza inesperada, una cinta que trata precisamente con la más grande pérdida de todas y la búsqueda para encontrarle sentido a la vida de nuevo. Platicamos con él en Nueva York al respecto.

“Cuando estaba haciendo esta película diagnosticaron a mi padre y le dieron seis semanas de vida. Así que fue hermoso para mí estar en la mente de Howard. Todas las formas de conciliar con la muerte, todo lo que puedes hacer posiblemente para evitar el inevitable dolor de la muerte. Pude hacer eso con mi personaje y a la vez compartirlo con mi padre. Es la más grande dificultad humana, cómo lidiar con la muerte y la pérdida. Fue la más perfecta confluencia de arte y vida. Espero que la gente pueda vivir esa experiencia”.

Tarde o temprano todos nos identificaremos o ya lo hemos hecho con lo que le pasó Will, quien siempre ha sido uno de los actores más abiertos y generosos con sus declaraciones y sentimientos de Hollywood. Con él uno nunca sabe qué va a ocurrir.

En alguna ocasión, cuando llegó a una fiesta organizada por un estudio de cine de pronto la música se detuvo y todos optaron por aplaudir. Cosa extraña cuando hay tantas estrellas merodeando. Igual que con el extraordinario elenco de esta película (Helen Mirren, Kate Winslet, Edward Norton), pero por algún motivo con Will la conversación siempre va un poco más allá de la plática habitual, de las declaraciones repetidas una y otra vez. Aunque el tema siga siendo la película.

Por eso, preguntarle cómo ha sentido (emocionalmente) la evolución de su carrera ante un público que lo vio crecer desde que hacía El príncipe del rap, también nos entregó una respuesta pensada. No una de cajón, como las que en más ocasiones de las que quisiéramos nos reviran en los eventos de prensa.

“Llevo 30 años haciendo esto, desde que lancé mi primer disco. Traté de mantener un poco de eso, pero la complejidad de la vida es un poco más difícil que solo ser El príncipe del rap. Quiero con valor ir para adelante”.

Y aunque no quiera, el tiempo pasa. Por eso es una interesante lección ver lo que este actor ha hecho con su carrera. Cosa que se nota después de 20 años de tenerlo enfrente como entrevistador, también. “Creo que al tener más experiencias en la vida que me han permitido conectarme con emociones más complejas y profundas, como artista, yo soy mi propia herramienta. Mi propia experiencia es mi pozo de información. Acabo de ver a mi hija de 16 años irse manejando. Es mi hija más chica. Ahora ya puedo abrirme a tener las experiencias profundas como padre en mis personajes”. Sin duda. Pero cuando vean Belleza inesperada sabrán también por qué eso puede convertirse en una experiencia hermosa, pero también profundamente dolorosa.

¡Que alguien me explique!

¿Por qué sigue viendo Donald Trump Saturday Night Live? ¿No le queda poco más de un mes para inventarse un gobierno completo? ¿Twitter es el mejor medio para quejarse de un sketch que se burla de tu abuso del Twitter?

¿En serio?

¿Se nos está olvidando que el teatro San Rafael es mucho más que el recinto de cualquier escándalo teatral que pueda ocurrir ahí? ¿Cómo olvidar que ahí tantos cientos de miles si no millones de niños nos enamoramos del teatro para siempre gracias a don Manolo Fábregas? 

Twitter: @SusanaMoscatel