Estado fallido

Twitter y Michael Jackson

Ayer Twitter cumplió ocho años y muchos lo celebraron dando a conocer qué fue lo primero que colocaron en ese extraño invento de internet al que tanta desconfianza le teníamos. Yo me sorprendí, porque según mi historial lo primero que escribí fue acerca de un programa especial que habíamos hecho por la muerte de Michael Jackson. Estuvo bien, estaba segura de que había sido algo así como “no sé quién me está leyendo en esta madre, pero hola”.

De pronto recordé cómo ese junio de 2009 todo cambió para siempre. Ahora no me queda la menor duda, y no por mi experiencia personal, sino por hacer un ejercicio de recuento, de que el gran detonador  fue esa histórica muerte del espectáculo.

Desde entonces no entendemos este medio sin el Twitter. Lo que el Facebook ha sido para las relaciones personales es sin duda lo que el Twitter ha sido para la comunicación y todas sus disfunciones en los medios informativos y de entretenimiento. Pero sí, aunque ayer se cumplieron formalmente ocho años, yo diría que para el mundo la red social nació hace casi 5, un triste y trágico 25 de junio de 2009.  En el mismo día que murió un fenómeno de la música, nació uno de la interacción.

EL PAPA Y NOÉ

Suena bastante tramposo el hecho de que el equipo que hizo la película Noé haya hecho hasta milagros para propiciar un encuentro con el Papa  y más aún toda la información dispareja y cruzada que se ha publicado en los portales de los medios más respetables de la industria del espectáculo como lo es Variety.

Primero se dijo que Russell Crowe, Darren Aronofsky y varios más habían buscado el encuentro a lo cual el Pontífice se había negado. Luego se anunció que sí lo habían encontrado, junto con ejecutivos de los estudios, pero en la zona pública de la audiencia general, no en la zona VIP, como se había reportado.

El Vaticano, que obviamente sabe algo de cómo se mueve el mundo de los espectáculos después de décadas de Madonnas, Mel Gibsons y anexas, mantuvo un prudente silencio al respecto. Afirmar o negar el encuentro sería simple y llana publicidad para la producción que ya ha tenido algunos enfrentamientos con grupos religiosos respecto a la manera en la que se retrata al personaje bíblico, pero Crowe se aseguró a través de su Twitter de que el mundo tuviera la certeza de que obtuvo una bendición.

Independientemente de las ganas de ver esta película, siempre es un fantástico y encantador respiro de aire fresco cuando las creencias terminan siendo objeto de la más sofisticada mercadotecnia ¿no lo creen? 

susana.moscatel@milenio.com