Estado fallido

Trump gana, los comediantes pierden

“Los comediantes cuentan un chiste y se meten en problemas. Trump dice cosas terribles y gana elecciones”, dijo el brillante Ricky Gervais en la entrevista que le hicieron para Hollywood Reporter. El  comediante inglés dice algo que sin duda es cierto: si gana Donald Trump eso es lo que ustedes (los estadunidenses) merecen, pues así es la democracia.

Desafortunadamente, no es lo que nosotros o muchos otros grupos que no pueden votar merecemos. Pero el punto de Gervais es que mientras que los comediantes se siguen metiendo en serios problemas, enfrentando boicots y perdiendo trabajos cada vez que hacen algún chiste que es percibido como ofensivo para algún grupo de la sociedad, Trump ya ganó su candidatura a la presidencia haciendo precisamente eso.

¿Lo peor? La gente muchas veces no entiende el chiste. Piensan que el comediante se está burlando de la víctima cuando en realidad está dando un irónico golpe al victimario. ¿El caso de Trump? No hay duda, va directo a ofender sin que eso lo haya detenido hasta ahora.

 La cuestión es crítica ahora, porque muchísima gente está harta con lo que llaman “la policía de las palabras”, todos aquellos que censuran cualquier idea. Pero muchos de ellos, y dicen que por eso votaran por Trump, no distinguen la diferencia entre la maravilla de poder decir cualquier cosa a lo que se está diciendo. Y si se está diciendo algo horrible, no cobra valor instantáneo por el hecho de que se tuvo el valor o en este caso el ego de decirlo.

Por eso Gervais piensa que si gana Trump podríamos empezar a culpar a aquellos que generaron un ambiente tan lleno de censura en el discurso público, que cuando un idiota abre la boca para decir lo que sea se vuelve rey.

Clases de música con la Trevi

 Ahora sí que la mujer tiene razón. Aunque estoy casi segura que este es un escandalito falso creado por los productores de La voz para generar polémica, el hecho de que haya dicho que la música de los Tigres del Norte es “chunta chunta” no debería ofender a nadie. Es música de muy simple composición y eso es precisamente parte de su éxito. Son ritmos con los que la gente se puede fácilmente acomodar, recordar y tararear. Así tiende a ser por definición la música popular.

 En un tuit la Trevi explicó: “Ponchis ponchis (música disco). Chunta chunta (regional) Tum pa Tum pa (rock) pero nadie me entiende”. De todas las controversias de la cantante, ésta sí la entiendo y la Trevi tiene razón (aunque yo le otorgaría el punchis más a la electrónica y creo que el rock es algo más complejo). Pero volviendo a nuestro tema anterior, “¿Cómo se atreve a decir eso de NUESTRA música mexicana?” es la respuesta que obtiene. Nuevamente lo políticamente correcto pretende imponerse a la razón. A mí me encantan los Tigres del Norte, pero no precisamente por la complejidad de su música. Para el caso, me pasa lo mismo con lo de la Trevi.

¿En serio?

¿Siguen con Lady Sapito?