Estado fallido

"Transformers": como el porno

En 1984 uno de los juguetes que más se anunciaban en la televisión en tiempos navideños eran unos camioncitos cuyas partes se podían rotar de tal forma que de pronto eran robots. “Transformers… más de lo que ves”, cantaba la versión en español (en inglés era Robots que se disfrazan). Ya habían pasado los tiempos de Lagrimitas Lili, Hot Wheels, El hombre elástico, de Simón, de Fabiola (la muñeca que camina por sí sola) y tantos más. Fue un cambio de era, esos juguetes de Hasbro. Pero ni entonces podían haber imaginado que se habían inventado el gran remedio para una industria completamente distinta en tiempos de crisis.

Transformers 4 se estrena hoy en México con todo y su Mark Wahlberg junto con unos dinosaurios de metal que harían temblar (creo que del coraje) a Spielberg. Ya pasaron más de 30 años desde que se inventaron estos apoteósicos robots (ahora gigantes) y casi el mismo tiempo desde la primera caricatura. Pero resulta que después de un decepcionante primer semestre en la taquilla, esta predecible y excesiva cinta de Michael Bay es la verdadera esperanza para que Hollywood enderece sus finanzas en 2014. ¿Y saben qué? Está funcionando. ¿Por qué? Pues porque hay cosas seguras y aunque el riesgo es tremendo, ya se ha aprendido que una cinta que tiene desdén mortal por un guión congruente, o siquiera con el menor interés de contar una historia que aporte algo.

Es exactamente igual que las películas porno, ¿no? Siempre es divertido ver al repartidor de pizza, al plomero o a la enfermera actuar los primeros dos minutos de la producción, pero todos sabemos por qué fue hecha la película y entre más rápido se llegue a la acción y más grande y explosiva sea, pues mucho mejor.

Prioridad

Yo no sé si ustedes se han dado cuenta, pero la serie The Bridge, protagonizada por Demian Bichir y Diane Kruger, se ha vuelto una gran prioridad para FX, quienes la promueven con pasión y presupuesto en todas las publicaciones especializadas de entretenimiento en Estados Unidos y más allá de sus fronteras. La aparición de Bruno Bichir en esta segunda temporada también ha despertado curiosidades y, debo admitir, en muchos casos, como el de una servidora, sonrisas. Veremos cómo sigue este camino televisivo, que ha sido exitosamente discreto hasta ahora, pero tiene todos los elementos para ser de aquellos programas que llegaron para quedarse un buen rato.

¡Que alguien me explique!

¿Por qué en mis clases de Biblia nadie me contó que Moisés se veía como Christian Bale cuando decide actuar de sexy?

¿En serio?

¿Es de mala suerte que Mick Jagger apoye a tu equipo? 

susana.moscatel@milenio.com