Estado fallido

El "Swiftgate"

Conozco a muchas personas que juran conocer a una comadre que estaba ahí y escuchó con su propias orejas el día que Ninel Conde supuestamente confundió el tsunami con el surimi. También he hablado con técnicos de la antigua Televisa que me aseguran que hasta fueron víctimas olfativas de la supuesta mala digestión de Lucero un día en Siempre en domingo, cuando se narra que bajó el micrófono y se escuchó un sonido aterrador que todos hemos emitido.

Bueno, hasta mis abuelos juraban que sabían de alguien que estaba con Elvis cuando se supone que dijo que "preferiría besar a un perro que a una mexicana". Son leyendas urbanas que crecen y crecen a tal grado, que ya nadie las cuestiona. Lo mismo pasa con una marca de ropa muy exitosa a cuyo diseñador se le atribuyó la falsa declaración de que su ropa es "para blanquitos y no mexicanos". Muchos años hubo intentos de boicot y millones se gastaron en control de daños. Nunca hubo pruebas de esas declaraciones.

Y este fin de semana volvió a pasar. Y casi todos fuimos responsables. O al menos víctimas/victimarios de lo que fue una histeria colectiva por una nota que sonaba muy atractiva (porque nos encanta el morbo) y que la quisimos cierta. ¿Para qué investigar?

De pronto, en todos los portales de internet comenzó a verse el titular de que la cantante Taylor Swift estaba de acuerdo con la política migratoria de Donald Trump. Había declaraciones de la cantante entrecomilladas. De forma curiosa todas tenían la misma traducción. Y curiosamente, todas atribuían la información al portal de chismes de Internet TMZ.com.

Usar a TMZ como fuente o no ya es de por sí un dilema. Suelen ser certeros por su técnica hostigadora de paparazi parlante. Tienen videos con los famosos metiendo la pata o diciendo estupidez y media porque los agarraron desprevenidos en la calle. Pero tienen el video. Generalmente. No es "me contó una comadrita". Que los contenidos sean deleznables, esa ya es otra cosa.

TMZ también es el portal que le atinó (reporteando, sí) a la muerte de Michael Jackson. Tienen todo un imperio de tours de los famosos en Los Ángeles y Nueva York además de varios programas de tele. Todo a partir de su blog.

Pero, para cuando todos buscamos la fuente original de esta preocupante nota, porque Taylor Swift tiene una influencia tremenda y si apoya la política migratoria de Trump no es buena noticia, en el portal NO HABÍA NADA.

Muchos juran y perjuran que la vieron ahí. Es posible. Es posible que la hayan subido y luego la bajaron por amenazas legales. Existe la probabilidad de que TMZ solo estaba promoviendo otro portal (menos riguroso en sus conformaciones) dentro de su espacio y de ahí alguien lo escribió y se fue en copy/paste al mundo.

Y me refiero a todos, desde los chismosos hasta los políticos y hasta los blogueros. Pero el hecho es que después de semejantes declaraciones y la reacción histérica de las masas "periodísticas", no quedó rastro de la nota en la fuente citada como original.

No hay pruebas de que Taylor Swift haya dicho NADA por el estilo, pero hoy ya varios estaban organizando un movimiento en su contra, acusándola de racista, redneck y mil cosas más. Hubo quien pidió que nunca venga a México. Hubo quien ni se enteró porque todo esto fue en fin de semana. Pero ocurrió. Y nos debería dar vergüenza.

¿En serio?

Ahora que Sting lo pidió, ¿el gobierno mexicano hará algo distinto en sus investigaciones de las desapariciones de los normalistas de Iguala? Digo, Sting lo pidió.

susana.moscatel@milenio.com