Estado fallido

Swift "vs" el ébola

No es que realmente me importe mucho a estas alturas quién designa la revista Time como Persona del Año, pero debo admitir que por mucho tiempo era un buen e interesante pasatiempo tratar de adivinar quién sería. Sobre todo cuando ponían seres humanos espantosos en la portada explicando que era aquel o aquella que más había influido, para bien o para mal, nuestra existencia.

Ya nada de eso importa, excepto que pasé toda la mañana de ayer bombardeada por mensajes de los fans de Taylor Swift, quienes se encontraban verdaderamente indignados por el hecho de que me había reído de su nominación. Sobre todo considerando los tiempos que el mundo está pasando y los potenciales candidatos. Es cierto, Swift está para dar miedo en la industria. Una artista tan poderosa que puede darse el lujo de crear un verdadero cambio en el sistema al salir de Spotify, el sistema de streaming que tanto ha impactado en Estados Unidos, pero que francamente no ha hecho lo mismo en otros lugares del mundo. Swift tiene, de hecho, la misma batalla que Armando Manzanero, que se le pague a los compositores e intérpretes lo que se debe. Loable, aunque ella, como personaje, me sepa más amargo que lo que queda debajo de un té verde abandonado por siete días. Pero no niego el talento ni el valor.

Sin embargo, contrarrestar eso contra los que sí se llevaron el homenaje, aquellos que lucharon y se expusieron contra el ébola está un poco fuera de proporción, ¿no? Y lo dice alguien que no puede vivir sin su música y quiere que los artistas triunfen para que se siga haciendo mucha de ella. Pero hay que vivir primero para no poder vivir sin música. ¿No lo creen, fans de Taylor?

Los actores

Sé bien que llevo meses con la inevitable cantaleta de que Michael Keaton se llevará el Oscar por Birdman, y la sostengo. Pero me preocupa, porque como no soy la única, luego la Academia hace cosas raras solo por contradecir a la opinión popular. Claro que también están enamorados de lo que consideran el concepto del comeback (regreso) y eso está a su favor. Pero la verdad es que en la categoría masculina este año, nuevamente, la cosa está tremenda en grandes actuaciones. Y eso no podría quedar más claro que con las nominaciones del SAG, sindicato de actores. ¿Por qué es tan importante? Porque finalmente en el Oscar los actores votan por los actores. Así que la cosa está así: Keaton, absolutamente. Pero en una de esas Cumberbatch (lo conocen muchos como Sherlock Holmes) o Eddie Redmayne, a quien muchos conocimos en el teatro, pero ahora hace a un brutal Stephen Hawkins en La Teoría del todo. También está Steve Carrell que se transforma en un tipo que “da cosa” en la muy aplaudida FoxCatcher (a mi me aburrió, pero soy la minoría. Creo que la veré de nuevo) y de pilón Jake Gyllenhall. La cosa, pues, es que viene de nuevo una muy buena temporada de películas y actuaciones para premiar. La mala, la mayoría de ellas aun no han llegado a México como ya había ocurrido a estas alturas el año pasado.

 ¿En serio?

¿Corea del Norte sigue negando que ellos están ciberatacando a Sony Pictures? ¿Aunque la petición es que no se estrene la película de Seth Rogen en la que, a modo de comedia, se arma un intento de asesinato contra el líder supremo de esa nación?  

susana.moscatel@milenio.com