Estado fallido

¡Sexo!

Me parece que viene una etapa interesante para el cine comercial en cuanto a sexo y erotismo se refiere y les diré por qué. Empecemos por lo más obvio, que fue el lanzamiento del tráiler de la película 50 sombras deGrey. Anastasia Steele, interpretada por Dakota Johnson, es un personaje con una tremenda carga social encima. A través de ella millones de mujeres que no tienen una vida sexual satisfactoria (y algunas que sí) se han permitido arrojarse a la aventura de sus más profundos deseos de sometimiento, pero el detalle es que todo estaba en su imaginación. En sus sutiles formas de interpretar el desmedido deseo de entregarse sin control. ¿Qué pasa cuando ya todo eso pasa por el control de un director de cine y las limitaciones de los cuerpos de los actores (por más deliciosos que estén)? ¿Qué pasa cuando Anastasia ya tiene cara de otra mujer y no la de la lectora que se veía perfectamente en ese papel? ¿Decepción? Es el problema de adaptar cualquier monstruo en lo que a best sellers se refiere.

Pero hay algo que definitivamente no va a funcionar si toda la película es como el tráiler. Esa carita de “vaquita enamorada” que en un par de ocasiones Jaime Dornan (Christian Grey) le avienta al objeto de su deseo no funciona. Él debe ser frío, calculador, encantador, bajo control. Y ese perfecto insensible lleno de la “cosa mala” por la que tantas caen rendidas a pesar de todo lo que la razón indique. Veamos qué más nos van presentando.

Y luego viene Sex Tape o como más moderadamente le pusieron en México: Nuestro video prohibido. ¿Qué puedo decirles? Cameron Diaz es la reina de la comedia cochina. Lo ha hecho por años y años, desde su peinado de Loco por Mary, pasando por la insólita La cosa más dulce, tropezando con simpatía con BadTeacher y ahora generando una hilarante comedia acerca de sexo. Sí, sexo, solo sexo. Podrá ser una comedia romántica, pero lo que importa aquí es el sexo. Y se agradece la honestidad.

Venimos de ver cosas verdaderamente interesantes. Ninfomanía, de Lars von Trier, que es una película dividida en dos, ha sido presentada como el filme comercial más pornográfico de todos los tiempos, pero eso no es lo que importa en absoluto. Aquí,  a través del sexo, es la naturaleza humana la que se da a conocer de maneras sorprendentes y dolorosas.

Siempre han existido buenas películas acerca del sexo. Desde Bajos instintos hasta Barbarella. Desde Shame hasta Belleza americana. Hollywood lo hace de vez en cuando, a diferencia de ciertos países de Europa, evidentemente Francia y muy seguido España, que domina el sexo y el erotismo cinematográficos con una maestría de la que todos deberíamos aprender para lo público y lo privado.

Pero después de un decepcionante verano en taquilla y una sobredosis de superhéroes será interesante ver si realmente la apuesta comercial de Hollywood encuentra un camino a través del único tema que sabemos que a todos nos llama la atención: el sexo. ¡Venga! Pero háganlo bien.

¿En serio?

¿Un curso universitario sobre Games of Thrones

susana.moscatel@milenio.com