Estado fallido

¿"Rockstar"?

Era obvio que la portada de la revista Rolling Stone, con el presidente Enrique Peña Nieto en la portada, iba a provocar todo tipo de opiniones, indignadas y extremas. Era muy obvio que algunos, a la primera provocación, iban a asegurar que la revista le estaba diciendo estrella de rock al mandatario. Era obvio, como acotó el editor de Rolling Stone de México en varias entrevistas, que a la izquierda le iba a molestar y a la derecha también. Fue evidentemente un acto provocador e interesante, por varios motivos.

Mucha gente asume que por aparecer en esa portada uno recibe un apoyo, espaldarazo e, incluso, premio del estrellato más cool que existe. Eso no es verdad. Digo, en la portada de Rolling Stone de Estados Unidos hemos visto desde el presidente Nixon (definitivamente NO un rockstar) a Justin Bieber y hasta terroristas como Dzhokhar Tsarnaev, quien fuera uno de los dos hermanos en devastar el maratón de Boston el año pasado. No. Una portada en la Rolling Stone no significa necesariamente que eres una estrella, aunque así parezca.

Lo cierto es que Rolling Stone siempre se ha distinguido por hacer buen periodismo. Y por sorprender. Ninguna de esas dos cosas debe ser complaciente con los lectores. Y mucho menos con los indignados que no son lectores de ese medio impreso. Debe hacer lo que debe hacer independientemente de la controversia que genere, aunque también se alimente de ella.

Le guste a quien le guste, las reformas que está instaurando este gobierno son noticia en cada paso. Y quien las está promulgando es, sin duda, una figura a quien quiero conocer mucho más allá de los canales habituales y oficiales. En otras palabras, prefiero verlo en una portada si me van a decir cosas que no sabía de él, que seguir escuchando de su agenda del día en la televisión abierta. No. No es el mismo fenómeno. Así que no se enojen con Rolling Stone. Están haciendo, como suele ser, un gran trabajo en lo suyo. Aunque, quizás, hubiera sido más impactante si no se les hubiera adelantado la revista Time con esa portada tan tramposa que decía SavingMéxico, para proceder a escribir completamente otra cosa. ¡Les digo!

¿En serio?

¿Las diez preguntas ya se quedaron como un clásico para la parodia? Ya que decidieron empezar, ¿van a tener suficiente material de Star Wars para tener en paz a sus desatados fans hasta finales del 2015?

¡Que alguien me explique!

¿Por qué Johnny Depp ya no puede hacer una película sin hablar como Keith Richards cuando está verdaderamente ebrio?

susana.moscatel@milenio.com