Estado fallido

Lo que Robin nos dejó

Más allá de un extenso y extraordinario cuerpo de trabajo, Robin Williams nos dejó pensando. Reflexionando. Analizando. “¿Cómo pudo estar deprimido si lo tenía todo?”, se han preguntado miles de personas una y otra vez en los últimos días, después de enterarse del suicidio del actor. Esas son las personas afortunadas. Las que no han estado cerca de la depresión. La mayoría de ellas escuchan y aprenden. Con algunas excepciones, Robin Williams era un hombre muy querido y la ironía de que el hombre que nos hacía reír haya terminado su vida por no ver la luz al final del túnel es para sacudir a cualquiera.

No faltan los que son profundamente ignorantes. El comentarista de Fox News (qué raro) Shep Smith, acusó de cobarde a Williams por quitarse la vida (luego vio su trabajo en peligro y trató de aclarar sus intenciones). El actor de Blanco y Negro Todd Bridges le dijo egoísta. Es comprensible que no todo mundo entienda el complejo y doloroso camino de las enfermedades mentales. La profunda incapacidad de salir de la oscuridad y lo difícil que es obtener ayuda. Pero de algo debe servir el cariño que el mundo le tenía a Williams. El impacto de la ironía que nace de que el hombre que tantas sonrisas nos dio no pudo sobrevivir sus propios demonios, tal vez nos haga entender cuánta gente, cuántos de nosotros, quizás, podríamos estar pasando por eso. Y saber no solo pedir ayuda, sino identificar a quien más la necesita y brindarla. Ya estuvo con la ignorancia y los juicios rápidos, ¿no creen?

El fin del verdadero glam

Como bien destacó el portal de Slate.com resulta que con la muerte de la actriz Lauren Bacall han dejado de existir todas las glamorosas divas que Madonna mencionaba en uno de sus más grandes éxitos: “Vogue”. Muchas de ellas ya no existían cuando la canción cobró popularidad mundial en 1990, pero Greta Garbo falleció tan solo unas cuantas semanas después del lanzamiento. ¿Otras mujeres de interminable belleza mencionadas? Marlene Dietrich, Marylin Monroe, Bette Davis, Jean Harlow y Ginger Rogers. También los caballeros que aparecen en la canción se han ido, entre ellos, Fred Astaire, Gene Kelly y James Dean. ¿Así que, qué nos queda?

Hoy en día la única referencia que viene a nuestra mente cuando hablamos de Bogart y Bacall, pues son Angelina y Brad. ¿Serán íconos para la generación de nuestros nietos como los recién mencionados lo fueron para nuestros padres? El martes quedé impactada de que muy poca gente realmente recordaba a Bacall. ¿Eso le pasará a Angelina en un par de generaciones? Da un poco de perspectiva acerca de los alcances de la fama, ¿no?

Pero sea como sea, el estilo, la elegancia y la capacidad de ser únicos y especiales de toda esa generación que prácticamente dejó de existir con la muerte de Lauren Bacall es imposible de replicar en estos complejos días donde los dueños del cine suelen ser súper héroes y fórmulas probadas. ¿Algo original? ¿Alguien que no sea menos de talla dos? Imposible de imaginar.

¡Que alguien me explique!

¿Algún día se me quitará de la cabeza la canción “Hooke on a Feeling” que los Guardianes de la Galaxia regresó al mundo? (sospecho que no). 

susana.moscatel@milenio.com