Estado fallido

"Rent", "Wicked" y "Frozen"

Si hay una estrella en Broadway es Idina Menzel y vaya que lo era antes de ser la voz cantante en Frozen, convirtiéndose en un fenómeno entre los niños que ya hicieron la película de Disney en la más exitosa de ese género. Idina ya era una especie de figura de culto antes de ser la Elphaba original en el Wicked de Nueva York, había generado junto con Jonathan Larson a la egolatra, histriónica, amorosa y a veces lesbiana Maureen para Rent y con eso ya nos tenía a muchos siguiendo su trayectoria desde 1996. Su paso por Glee no estuvo mal tampoco, pero francamente a muchos nos pareció que le quedó más que pequeño el papel de la madre ausente de Lea Michelle (quien en Broadway es considerada como un pequeño clon de Idina). 

Así que un musical original con ella como principal es verdaderamente una noticia en el mundo del teatro. Sobre todo si el director es el mismo de Rent y los autores los creadores del gran Next to Normal que entre muchas cosas más ganó el Pulitzer hace ya más de cinco años. Y para los muy clavados, saber que ahí está Anthony Rapp, el Mark original de Rent es infinitamente más emocionante. El acontecimiento de por sí ya es grande y los boletos han estado agotados por meses. Pero ahora es todavía más complicado siquiera soñar con ver If/Then si uno resulta que está por Nueva York, porque ahora hay un mercado negro de boletos brutal generado por el interés de los niños para ver a la de Frozen y a la de Wicked. Habrá que ser un poco mayor para querer desesperadamente ver a la de Rent, pero ahí estamos también. Aunque en el Oscar John Travolta le cambió el nombre a Adele Nazeem, Idina no se puede quejar estos días. No es común que una estrella del teatro musical cobre estas proporciones de éxito a todo nivel. Y lo que falta. Más le vale a esa obra, que se estrenó hace dos noches, estar a la altura.

La noticia ‘gay’

Revisando la información más relevante del espectáculo del lunes básicamente aparecían dos notas en todos los buscadores, portales y medios del mundo: La próxima boda de Elton John con David Furnish y los besos que Michelle Rodríguez le dio en una playa a Cara Delevigne. Parecía que nada más estaba ocurriendo en el mundo. Está bien, las dos Coreas están disparándose entre sí. ¿Pero qué importancia tiene eso a lado de la idea de que la novia de la de Rápido y Furioso estaba en topless en Cancún al ser besada. Ucrania desconfía activamente de la promesa de Rusia de no invadirla y entrena civiles para que vayan contra militares, pero eso es absolutamente de menos interés para la gente que la vida personal del cantante británico.

Decir a cuál de las notas le dan más importancia los lectores no es cuestión de opinión, el internet ha llegado a cuantificar las cosas con tal claridad que los ratings de televisión se quedan temblando y pálidos al respecto (y créanme, las mediciones minuto a minuto ya era de por sí siniestras).  Uno puede ver las notas más leídas en casi cualquier portal de información y darse cuenta que hay cosas que generan tráfico y clics. Y el tema gay, cuando de personajes conocidos se trata, sigue siendo material de consumo masivo al más no poder.

¿No se supone que en algunas sociedades el morbo al respecto de este asunto ya era tema superado? La nota de Elton, por ejemplo, es una celebración a un logro civil que se da por primera vez en la Gran Bretaña. ¿Pero creen ustedes que esa es la razón por la cual millones de personas están buscando esa información en particular? La verdad es que seguimos viviendo en un contexto donde lo gay, sea lo que sea, produce un interés excesivo lo cual se traduce en un producto informativo (no por ello periodístico) muy redituable. Entiendo que la historia de Michelle y Cara apela también a muchas de las fantasías masculinas más recurrentes y decirles que ellas lo hacen por ellas y no para darle placer a un mirón no servirá de nada.

Pero, y este es un asunto global, no podemos cantar victoria en un tema de equidad si seguimos viendo lo que es la absoluta normalidad para muchos como un noticia absolutamente destacable, solo por contar con el elemento gay.

¿En serio?

¿La Tesorito y Cristian Castro se llevaron el Vive Latino?

susana.moscatel@milenio.com