Estado fallido

Regreso a la galaxia

Yo también me emocioné cuando me enteré de que Harrison Ford, Mark Hamil y, en especial, Carrie Fischer estarían en la nueva entrega de la Guerra de las galaxias, que se estrenará el 18 de diciembre de 2015. Y luego me preocupé. Mucho. Porque me acordé cómo se pone Harrison Ford cuando le preguntas cosas de Star Wars. Se pone mal. Muy mal. No le gusta. Gruñe mucho más intensamente que Chewbacca. Dice que no entiende por qué todo mundo piensa que ha hecho toda su carrera en el espacio.

Cuando participó en Enders Game, por ejemplo, se la pasó refutando cualquier referencia entre las cintas. No era un hombre feliz.

Espero que ya lo sea, porque le va a caer encima uno de los retos de culto más importantes de todos los tiempos. Será o épico o desgarrador. Considerando el talento involucrado en la producción tiendo a apostar por lo primero, pero ni siquiera J.J. Abrams es infalible.

 Mark Hamil debe estar por las nubes. ¿Siquiera se hubiera atrevido a imaginar este regreso? Yo no lo hubiera hecho. Será fascinante ver qué pasó con Han Solo.

 ¿Y Carrie Fischer? Miren, señores, (que tengan más de 35 años) sé bien que ella seguramente fue su primera fantasía sexual con ese bikini dorado. Y sí, los que nos consideramos geeks lloramos de la emoción al verla en la serie The Big Bang Theory amenazando con un rudimentario bat (no laser) a Darth Vader, bueno, a James Earl Jones, quien llevó a Sheldon hasta su casa. Pero ella es mucho más que eso.

 Una mujer capaz de inventarse y reinventarse de maneras espectaculares y a partir de las más complejas experiencias que pueda pasar un ser humano. En su biografía Wishful drinking habla de sus experiencias en la vida, como sobreviviente del alcoholismo y enfermedades mentales. Lo hace con tal precisión y humor negro que resulta increíble de leer. Aunque uno ya la conozca como una exitosa novelista, sorprende la candidez con la que narra sus malos ratos.

 Ahora tendrá que enfrentar muchos de esos fantasmas del pasado. A todas esas personas que nunca la han querido ver más que como la princesa Leia y le proyectan su decepción al ver a una mujer falible, pero brillante. Regresar al Imperio no debe ser un tema sencillo para ninguno de los tres, pero sospecho que es particularmente interesante, aterrador y retador para Carrie Fischer.

¡Que alguien me explique!

Si la idea de que Matt Damon interpretará a Aquaman es solo un rumor o una respuesta a Ben Afflek como Batman.

¿En serio?

¿Ciertos personajes del deporte son tanto o más racistas que los del espectáculo o solo son peores para ocultarlo?  

susana.moscatel@milenio.com