Estado fallido

Reconquistando al "naco"

En cierta forma la premisa que uno puede interpretar de proyectos como la cinta Volando bajo, basándonos en los comentarios de su director, es que es hora de que seamos un poco más honestos con nosotros mismos. Que todos tenemos algo (o mucho) de nacos y es hora que abracemos eso como parte de nuestra identidad. Tiene su encanto, aunque no es la primera vez que se hace, desde los tiempos de la campaña (con marca de roca) y revuelo de “Ser naco es chido” hemos visto una muy divertida y variada tendencia de personas que quieren reconquistar el término para quitarle el peso ofensivo y volverlo en una herramienta contra su agresor.

¿Así que con qué cuenta esta cinta para empezar? Con la promoción implícita del inevitable argumento de lo que significa ser naco en nuestro país. De las implicaciones, según la generación y espacio social en la que uno habite. De los intereses y de la cultura de cada uno. De la carga social que la palabra contiene y las tremendas reacciones que puede provocar cuando viene de parte de alguien que ha sido percibido (muchas veces con razón) como el agresor social. (¿Recuerdan a la “prole” o más recientemente a Piojita?).

Es una batalla más de la reconquista de las causas sociales a través de la cultura pop, pues para todos los géneros musicales y de entretenimiento. Pero con implicaciones siempre interesantes. Como diría el Buki “¿adónde vamos a parar?”, ¿cuál es la línea que no se debe rebasar? ¿Hay quien puede definir lo que es naco y lo que no en nuestro país? Evidentemente hay cosas menos complejas, más evidentes y bobas que funcionan a nivel masivo. ¿Eso es naco? También hay cosas profundamente pretenciosas que no necesariamente tienen el sustento para venderse como cultas o dignas ¿Eso no es, a caso, más naco todavía? Es un buen debate cuya única certeza es la siguiente: nadie puede ni debe seguir designando lo que es o no naco según los alcances económicos o el origen de las personas. Lo demás es terreno fértil para la discusión. Y para la promoción de una película. Ya lo que hagan con ella, se decide en la pantalla.

¡Que alguien me explique!

¿Cómo vamos a tomar los usuarios de YouTube el servicio de paga por música que ya están asegurando que están por lanzar? ¿Será un problema cuando ellos nos acostumbraron a un formato en el que no se necesita pagar por la música? ¿Será la salvación de varios artistas? ¿El fin de otros más independientes? ¿Existirán nuevos personajes como Justin Bieber, quien nació en YouTube, si el sistema funciona y cambia el juego para siempre?

¿En serio?

¿La Suprema Corte de Justicia tiene un spot presumiendo cuantos followers tiene en Twitter? 

susana.moscatel@milenio.com