Estado fallido

Prototipos, arácnidos y expectativas

Si hablamos de un fenómeno global en lo que a cultura pop se refiere, no existe nada como el Hombre Araña, y por ello llegar hasta Singapur para acompañar al elenco de la cinta, ser embajadores del evento mundial y ecológico del Día de la Tierra ha sido todo un acontecimiento.

Esto, al igual que en México, solo que quince horas después, se llevará a cabo el próximo sábado y, mientras tanto, prensa de todo el mundo nos hemos reunido en tan espectacular ciudad para el combo del regreso del arácnido con corazón de oro y la lucha por la ecología. Así que aquí estamos, en medio de una serie de eventos que incluyeron una pregunta delicada a Jamie Foxx (Django, Ray) que tenía que ver con el hecho de que estaba interpretando a un villano que, siendo tan azul, estaba siendo interpretado por un afroamericano con mucha potencia y pasión.

Hubo un suspiro de preocupación colectiva en la sala, donde había prensa y fans, porque todos sabemos que Foxx tiene un carácter fuerte. Pero contestó de manera clara e inteligente.

“Somos actores, interpretamos personajes y a veces es el tiempo de hacerlo. Si te detienes a pensar en tu color no harás nada. Hay un gran tipo que se llama Tarantino, y le da estatus de leyenda a los actores, hice Django con él. No es tema de color ya lo que importa, se trata de darle al público la mejor experiencia posible”, dijo tranquilamente. A lo que el Spiderman, ok, Andrew Garfield, añadió:

“Y con eso en mente les aviso que el próximo personaje que voy a interpretar es a Martin Luther King Jr. Y Jamie Foxx me apoya en ello”, acotó entre risas.

Foxx definitivamente ha llamado la atención cuando se trata de sus personajes y la manera que llega a ellos. Y sus anécdotas ya son bastante legendarias. Como, por ejemplo, lo que nos narró respecto a la poca fe que su pequeña niña tiene para con su personaje.

“Mi hija estaba haciendo una fiesta con la temática de Spiderman cuando me llegó la llamada de que iba a estar en la película. Ella me preguntó: ‘¿pero qué vas a hacer tú en Spiderman?’ y le dije que iba a ser el villano, se quedó pensando un momento y me dijo ‘¿pero sabes que Spiderman te va a partir el trasero, verdad?’”.

Foxx no es el único con reflexiones curiosas. Garfield nació en 1983; sin embargo, y entre bromas, dejó claro que sabe que sus días como este superhéroe en particular están contados.

“Me estoy volviendo viejo. Queremos sacar esas películas rápido, no quiero interpretar a un Spiderman de 56 años. Pero sigo siendo ese mismo niño que usó su primer disfraz de Spiderman cuando tenía tres años”.

Claro que las sonrisas de todo el equipo, en particular la de los productores de la película, se volvieron ligeramente más sardónicas cuando Spiderman mencionó que su hermano, en esos tiempos, había portado otro disfraz para enfrentarlo: el de Superman. (Lo siento, esa película sí que no la vamos a ver).

Habrá mucho más qué contar sobre el matrimonio de esta cinta con lo enorme que será la Hora del Planeta. Pero, por ahora, debo decir que he visto películas con mucho apoyo de los estudios, pero difícilmente una con tanto como lo tiene la segunda entrega de esta serie del Hombre Araña. Y aún falta mucho por ver. En un año, de hecho años, infestados por superpoderes y misiones que cumplir, esta parece ser la apuesta más grande de todas hasta ahora. 

susana.moscatel@milenio.com