Estado fallido

¡Prepárense!

Luis Urquiza, director de la cinta Obediencia perfecta, ha sido generoso cuando se trata de compartir adelantos del trabajo de esta película que retrata la vida de Marcial Maciel y, a través de nuestra compañera Ivett Salgado, nos ha dejado ver algunas de las escenas de la película que se estrenará los primeros días de mayo y que tiene a todos, sea uno de la opinión que sea respecto a los hechos reales, paralizados con la anticipación antes del estreno.

No. Ésta no es la cinta de Gloria Trevi donde la historia la conocemos de principio a fin. Aquí hay muchas cosas que pueden aún contarnos con la capacidad de impactar hasta al que más aguante de todos. Y, por lo que alcanzamos ya a ver, la actuación de Juan Manuel Bernal es meticulosa y tormentosa. El tema, el tema no necesita de ningún aderezo para ser el más monstruoso que se nos pueda ocurrir, es pederastia, impunidad y religión después de todo, y precisamente sencillez en la narrativa parece ser la herramienta más contundente para que estos hechos sean expuestos en el filme.

Hasta pena me da especular sobre el éxito en taquilla que tendrá la película siendo un tema tan perturbador, delicado y, sobre todo: real. Pero será interesante, sin duda, ver la reacción de la gente ante la Obediencia perfecta. No será fácil de ver, pero no puedo esperar a hacerlo.

Estrellas ya por decreto

¿Cuándo fue la última vez que Johnny Depp hiciera una película exitosa en la que no interpretara exactamente al mismo personaje que en la anterior? Yo tampoco me acuerdo, pero parece que las excepciones por decreto se siguen dando en el mundo del entretenimiento de una manera más que destacada. Para que se den una idea, el nuevo gran estreno de Johnny: Trascendence, recaudo prácticamente lo mismo en Estados Unidos que lo que el Hombre Araña logró solamente en México el pasado fin de semana. Unos once millones de dólares cada uno. Johnny no ha cobrado menos de veinte en años y, aunque las cifras ya no se dan a conocer como antes (se habla de participación en taquilla y ahí pues tampoco resultaría ser el mejor trato), hay que considerar otros factores también. Por ejemplo, por el costo de un boleto promedio en Estados Unidos en México hasta tres personas podrían entrar a un cine en varias instancias. Y las más de cinco mil pantallas en las que apareció la cinta de Depp.

Johnny es verdaderamente un caballero y, sin duda alguna, un hombre querido y deseado. Muy deseado. Pero parece que ha hecho la transición de ser una “estrella tipo A” a un clásico. El tiempo duele, pero en este caso y, considerando que no hay manera de distinguir la figura de cera del propio actor cuando están parados juntos, queda muy claro que el problema ha sido asunto de malas decisiones en cuanto a los roles elegidos. No estoy diciendo que éste es el fin. Solo que Johnny Depp tiene que hacer algo verdaderamente sorprendente muy pronto. Y no, no sería Edward Manos de Tijera veinte años después.

¿En serio?

¿Le vamos a seguir haciendo caso a los parientes de Cantinflas en lo que ellos se matan entre sí?

susana.moscatel@milenio.com