Estado fallido

Paul y U2, la reinvención

Cuando fui la feliz, pero confundida acompañante de alguien que realmente debía tener el nuevo videojuego de Destiny el pasado miércoles, no sabía que en realidad estaba también en camino a comprar la música de uno de los artistas que más han marcado la vida de millones de personas, empezando por la mía. La mayoría de esas personas jamás sabríamos ni cómo jugar un elaborado, complejo e interestelar juego como éste. Pero eso no detuvo ni por un segundo a Paul McCartney cuando comenzó a componer con esto en mente hace ya unos cuatro años. El ex beatle hizo la música central de semejante videojuego que se agotó antes de salir a la venta.

Es increíble cómo hay quienes no se detienen con nada y se adaptan a todo. Paul, en este momento, es parte del invento creativo más buscado en el mundo estos días. Y eso tiene que ver por completo con la tecnología. Los videojuegos se venden muchísimo más que la música y ahí es donde hay que estar si uno piensa en listas de popularidad. Un matrimonio creativo de este tipo no solo es una manera clara y contundente de transformarse para las siguientes generaciones, aunque los fans originales ni se den por enterados.

 Y luego están don Bono y compañía. En menos de 12 horas lograron tener el disco más poseído por los fans de la historia. No el más vendido, considerando que lo soltaron gratis y de sorpresa, pero un récord de todos modos que deja de lado para siempre a Thriller, de Michael Jackson en ese sentido. ¿Cómo hicieron esto? Matrimonio con la tecnología. Las canciones de la inocencia, como se llama la producción, son todo menos inocentes. Son sabias respecto al comportamiento compulsivo que hemos aprendido a adoptar como sociedad respecto a nuestra tecnología favorita. Y es la simbiosis perfecta. ¿Que por qué gratis? ¿Por qué no? En el caso de U2 el dinero está en los conciertos. Se pueden dar el lujo. Pero no es algo que debamos o podamos exigir de nadie más en lo que queda de la cada día más mutante industria de la música.

Cine por Twitter

Ahora que la red del pajarito está experimentando con el botón para que los usuarios puedan comprar cosas directamente desde ahí, el cine es uno de los primeros en la fila para experimentar con el formato. ¿Ustedes se dejarían convencer por un tuit que hay que ver cierta película? ¿Y qué tal si ahí mismo pueden comprar su boleto, en el cine más práctico y cercano para ustedes? Este es un estudio interesante que están haciendo las publicaciones de la industria del espectáculo, y en realidad no se ve muy lejano. A fin de cuentas, tienen que encontrar alguna manera de sacarle dinero a tanta comunicación, y esta suena como una de las más practicas y menos nocivas de todas.

¿En serio?

¿Me llegó un boletín promoviendo el cabaret con rap para niños? ¿Ehh? 

susana.moscatel@milenio.com