Estado fallido

¿¡Patrocinado por quién!?

Lo tengo que decir. ¿Es en serio que YouTube fue uno de los patrocinadores de los MTV Movie Awards? De verdad, no es por hacer drama, pero es como si Pemex fuera promovido por una compañía de celdas solares o algún radiolocalizador tipo Biper fuera anunciado por una empresa que se dedica a hacer teléfonos inteligentes. Cuando MTV comenzó, a principios de los ochenta, lo primero que transmitió fue “Video killed the radio star” (El video mató a la estrella de la radio). Así que retrocedamos un poco. ¿YouTube mató a MTV? Aún no, no del todo. Bueno, más o menos.

Al menos sí acabó con la esperanza de que algún día regresara al formato original, que era, básicamente, videos. Nadie estará dispuesto ya a sentarse frente a la televisión a esperar (como lo hacíamos nosotros con emoción desmedida) a que saliera su videoclip favorito, si lo puede conseguir con un clic en su computadora. Las cincuenta veces que pasaba “Thriller” al día, por ejemplo, era motivo de fiesta en casa. “Legs” de ZZ Top, “Electric Avenue” de Eddy Grant y por supuesto “Girls just want to have fun” de Cindy Lauper y los pininos de Madonna causaban gritos de la emoción. Y la propuesta gráfica de los promos (que sería mal imitada por años y años —hasta la fecha— en todo el mundo) era digna de marcar a nuestra generación como lo hizo. ¿Pero para qué soñar? Ni siquiera VH1 puede sobrevivir de pura nostalgia. Así que ante una realidad personificada por su propio patrocinador, MTV sigue dándole duro a los nuevos formatos. Y ahora su prioridad es Ex on the Beach, un programa que mezcla todos los elementos de sexo, drama, poca ropa y playa que cualquiera pudiera soñar. Me molesta admitir que es una gran idea. Varias personas hermosas en la playa, listas para jugar entre ellas, hasta que de pronto, desde el mar salen sus ex (perfectamente maquillados) listos para crear el caos. Sex on the Beach es una bebida. Ex on the Beach, un reality show. ¿MTV? Pues MTV es un mundo donde Los juegos del hambre es mejor película que El lobo de Wall Street y Twelve Years a Slave. No, no es el mismo mundo que era su imperio y que ahora ha conquistado su patrocinador: YouTube.

Arréglenlo

Creo que la mejor noticia que había leído en términos cinematográficos en mucho tiempo era que el escritor Aaron Sorkin, el productor Scott Rudin y el director David Fincher se encontrarían nuevamente. Fueron vistos juntos hace algunos años haciendo La red social. ¿Qué personaje que no fuera Mark Zuckerberg podía reunir a semejantes talentos de nuevo? ¡Steve Jobs! Solo Steve Jobs. Todo basado en ese ladrillo que hizo que tantos lectores acabaran con dolor de espalda, pero con una mucho mejor idea de quién fue el genio que llevó a ser a Apple lo que fue.

Pero ahora parece que este brillante evento no va a ocurrir. Al menos no después de que Sony Pictures acusó al también director de La chica con el dragón tatuado de exigir cosas imposibles, impagables e irreales para la realización de esta cinta. Yo no sé, espero que se arreglen, porque después de la cinta con Ashton Kutcher hace MUCHA falta una buena cinta sobre el hombre que cambió el mundo con un gadget y una computadora a la vez. Y este, sin duda, es el mejor equipo posible de la humanidad para hacerlo. 

susana.moscatel@milenio.com