Estado fallido

Oscar blanco

Siguiendo de cerca lo que ha ocurrido desde el día de las nominaciones para el Oscar y las interesantes reacciones de la comunidad afroamericana al respecto, me parece que hay mucho que podemos aprender de este capítulo de segregación en el entretenimiento.

Ante la palabra boicot y tantos personajes del medio subiéndose a ese tren, Spike Lee, quien inició todo el debate, aclaró en un programa matutino que él y su esposa no irán, pero que no era un llamado para que nadie más fuera. Ni siquiera para los miembros de su comunidad. Lo que sí explicó a detalle, y coincide con nuestro análisis, es que el problema viene de otro lado. Ni siquiera es de la altísima proporción de hombres blancos mayores de 60 años en la Academia, no. El problema está en los estudios. Y en el hecho de que quien decide qué películas se hacen y cuáles no suelen estar precisamente en esa categoría. Y tienen una idea del mundo muy particular sobre lo que funciona y lo que no.

Ahora, también seamos realistas. En los últimos años las cintas con temática afroamericana que se han producido se pueden dividir en dos categorías: liberación y comedias bobas. La primera suele ser muy Oscareable. La segunda, muy rentable en la taquilla. ¿Un ejemplo? Piensa como hombre, basada en el libro de Steve Harvey. ¡Sí! Ese Steve Harvey, el que condujo Miss Universo y nos hizo la noche al equivocarse al final (ya le pidió perdón con lágrimas en los ojos a Miss Colombia).

Bueno. La conclusión es que debe haber más diversidad. No en el Oscar, sino en los puestos donde se toman las decisiones respecto a qué películas se hacen. Y tal vez las personas que tomen esas decisiones deben estar preparadas para dejar de pensar en el cine como un negocio blanco o negro. ¿Pero qué creen? Ahí viene el siguiente problema. El cine es un negocio y se hace a escala global. ¿Sabían que Will Smith, y en ocasiones Denzel Washington, son los únicos afroamericanos con éxito en taquilla en países como el nuestro? Es un dato estudiado y confirmado. Pero se sigue batallando, ahora los hermanos Wayans estarán en México tratando de demostrar lo contrario en taquilla. Aunque no esperen premios ahí.

Así que una vez hecha toda esta disertación respecto al problema del Oscar blanco. ¿Les gustaría que empecemos a analizar por qué pasa algo extraordinariamente similar en la televisión nacional? Claro, la comunidad afroamericana en nuestro país es muy pequeña en gran parte del territorio. ¿Pero el verdadero México está representado equitativamente en la pantalla?

Creo que si vamos a estar con el tema del Oscar blanco de aquí hasta el 28 de febrero lo menos que podemos hacer es al menos poner esta pequeña inquietud sobre nuestra propia mesa, ¿no?

¿En serio?

¿El nombramiento del nuevo director de Tv UNAM, Nicolás Alvarado, causó más polémica en las redes sociales que cualquier portada de TvNotas? ¿El problema de la gente es que lo vieron en Televisa? ¿Y dicen que los del espectáculo somos los grilleros?


susana.moscatel@milenio.com