Estado fallido

Odio las quinielas

Llámenme la grinch oficial del Oscar, pero ahora que ya me encuentro aquí, parada sobre esta alfombra roja donde dentro de dos días ocurrirá toda la acción, puedo decirles que estoy agotada de tener que "atinarle".

En serio, esto ya se convirtió en una competencia que nada tiene que ver con cine sino en juegos de ego y hasta de dinero. Mucho dinero de por medio y ya tuve uno que otro encuentro con aquellos que querían que metiera mi dinerito o los asesorara con el suyo para las quinielas. Uno, que se dedica a esto, puede descifrar dos tipos de factores. Cuáles películas cuentan con los mejores elementos para ganar y cuáles van de acuerdo a la grilla y la política de la Academia y de Hollywood en general. Cuando estas dos cosas coinciden es más fácil. Cuando no es un juego de suerte. Mejor gozo de las cintas y les digo a todos quienes son mis favoritos y no quién creo que va a ganar. Estos, por si a alguien le causa curiosidad son: Spotlight, Bryan Cranston, Cate Blanchett, el director de La gran apuesta, Adam McKay, y sí, Lubezki. Pero no sería muy inteligente apostar con esa alineación. Odio las quinielas.

Querían que fuera como su Eiffel

Independientemente de lo que acabe ocurriendo con el proyecto de la enorme rueda de la fortuna que se planea inaugurar estos días en Chapultepec, hay más historias alrededor de estos enormes miradores que aparecen por todo el mundo. Me queda muy claro que si hoy en día alguien tratara de actualizar El ratón loco de La Feria, algún grupo de personas se reunirían para quejarse amargamente y eso es precisamente lo que ha estado pasando con la nueva y enorme rueda de la fortuna del bosque. Por más que se asegura que no habrá bloqueo a la vista del Castillo (todo lo contrario, se podrá apreciar como nunca antes desde las alturas) y del resto de la ciudad a mí todo esto me causa gracia, por un hecho que pocos han tomado en cuenta.

¡Los que deberían enojarse son los ingleses! Bueno, ya se acostumbraron, pero cuando a principios de este milenio hubo un concurso para diseñar algo que identificara a la cuidad de Londres en ese momento en particular en el tiempo, después de muchos debates y batallas lo que quedó fue el London Eye. Los ingleses rápidamente incorporaron al enorme y lento juego en la gran mayoría de las imágenes, camisetas, mapas y regalitos que representaban la línea que distingue una cuidad, con la idea de que esto sería único y espectacular. Unos cuantos años después, sin embargo, el concepto igualito había sido vendido a Singapur, China, París, Las Vegas y hasta Puebla, que tiene su propia versión del Eye.

En otras palabras: ¿monumento representativo de la ciudad o del milenio? ¡No! pero gracias por participar y por pagar primero London. La que tendremos en la CdMx en unos días no es ni remotamente tan alta como las anteriores, pero sin duda, sí ofrecerá vistas espectaculares. Solo que aguas, considerando que por ahí es donde por muchos años se ponía un árbol de Navidad de Coca Cola y que desde el año pasado la rueda original de la Gran Bretaña es oficialmente la Coca Cola London Eye (les querían subir la renta del terreno a 2.5 millones de dólares mensuales, entonces habrá mucho que ver próximamente, y no solo las esplendorosas vistas de Chapultepec y Reforma, sino de cómo le hacen con los gastos y los boletitos. No creo que como en Puebla pongan "cápsulas VIP" ¿O sí? En la de Las Vegas hay algunas con bar, por si buscan ideas de financiamiento.


Twitter: @SusanaMoscatel