Estado fallido

Cuando te cancelan tu novela

Muchas de mis amigas y yo decimos: "No me llames, estoy viendo mi novela", pero me temo que no nos referimos precisamente a las producciones del buen Juan Osorio o de Salvador Mejía, por ejemplo. Nuestras novelas vienen de un país llamado ShondaLand, donde viven Scandal (con Kerry Washington), How to Get Away with Murder (Viola Davies y Karla Souza) y la abuelita de todas, Grey's Anatomy.

En lo personal, esta semana acabé de ver por iTunes (aquí todavía falta un rato) mi novela favorita de los últimos tiempos llamada The Good Wife (Julianna Margulies); acaba de terminar y me siento triste, triste, triste. No les diré mucho a los fans, porque en México aún vamos atrasados (y con doblaje, lo siento) en lo que ha resultado ser una serie brillante de Ridley Scott, pero sí puedo comentarles que el círculo se cierra y es tan brillante en sus últimos momentos que estoy dispuesta a dejarla ir, con tal de saber que respetaron la integridad de la historia, los personajes y la delicia de la ironía de las historias que nos contaron ahí las últimas siete temporadas. ¡Adiós Alicia Florrick, necesito otra abogada a la de ya! (Will Gardner, aún te amo).

Últimamente me ha dado por ver la novela de Madame Secretary (Tea Leoni), que sigue fuerte y que trata con inteligencia, pero sensibilidad femenina, los dramas de la Secretaría de Estado de nuestro país vecino.

Las que se van, y con razón, son Nashville (Connie Britton y Hayden Penettiere) y Telenovela, de Eva Longoria. Hablemos primero de Telenovela. Desde un principio su enfoque fue un error, porque más allá de los magníficos éxitos que han sido las versiones de Ugly Betty y Jane the Virgin en el mercado (¿latino nada más?) de Estados Unidos, Telenovela fue una sátira con buenos momentos de algo que simplemente ya no resuena con los paisanos de allá (y cada vez menos con los de acá). El exacerbado melodrama. Claro, por más que se acentuara el tono de comedia, el humor y las susceptibilidades ya están en otro lado. En el caso de Nashville, pues empezó muy bien pero francamente se quedaron sin ideas. Todo lo que inicia debe terminar.

Ustedes dirán, ¿pero cómo Grey's Anatomy sigue viva y sin ser cancelada aun después de 12 temporadas y tras la muerte de Dr. McDreamy, Patrick Dempsey? No tengo la menor idea. No creo que haya un solo personaje en la historia de la televisión a la que le hayan pasado tantas cosas como a Meredith Grey. Pero uno acaba encariñándose, es como un mundo paralelo que parece que siempre nos acompañará.

El caso es que las series hechas para la televisión abierta estadunidense son las "novelas" de muchas de nosotras. No todas. No las policiacas. No las de doctores (aunque aún despierto cada día con una lágrima por la ausencia de mi Dr. House), sino las que protagonizan mujeres fuertes, inteligentes, independientes, buenas pero malas, hijas de la fregada pero encantadoras, las que logran o fracasan con el balance de tenerlo todo en la vida. Las que sufren por algo más que el amor del muchacho rico.

Siempre llegará el momento en el que nos "cancelen" este tipo de telenovelas, pero son pocos los casos como House o The Good Wife que los productores dicen: "Ya hicimos lo mejor que podemos, no nos vamos a ir para abajo". En fin, estamos en plena temporada de cancelaciones. ¿Cuál les duele más?

¿En serio?

¿También me cancelaron la serie de Los Muppets? Eso sí merece que les arme un melodrama.

@SusanaMoscatel