Estado fallido

Licencia para exagerar

La visita de James Bond a México no es cualquier acontecimiento. Los diversos organismos que se encargan de buscar, atraer negocios como, por ejemplo, las filmaciones en México, se las habían visto negras ante la noción (independientemente de los hechos) de la inseguridad de nuestro país. Muchos dejaron de venir aquí. Cuando lo hacían era para filmar cosas como Man on Fire con Denzel Washington, donde nuestra flamante próxima diputada plurinominal Carmen Salinas interpretaba a una secuestradora de cuarta. ¡Y vaya que Hollywood ha estado exportando su trabajo de producción! Hacer una película en Los Ángeles estos días es carísimo, así que diversos países del mundo (y estados de su propio país) están buscando incentivar de diversas maneras la filmación en sus territorios.

El Gobierno del Distrito Federal asegura que ellos no dieron dinero para que esto sucediera, sin embargo, aunque lo hubieran hecho (ellos) no lo veo como un problema y mucho menos como un soborno. Se generan muchas fuentes de trabajo con actores, artesanos, maquillistas, cocineros, equipos de filmación y turismo con un acontecimiento de este tipo. Hay una importante derrama económica que viene con la cinta y todo lo que sucede a su alrededor. Y si hubo o no negociaciones para que nuestro país (no el gobierno y esa es una distinción fundamental) quedara mejor presentado ante el mundo, ¿pues cuál es el problema?

Dentro de nuestra propia industria fílmica nacional pasa esto todo el tiempo. El estado de Guerrero, por ejemplo, ha invertido fortunas en programas, series y películas que buscan contar una historia y que, a la vez, reactiven la economía turística del lugar mostrando el lado amable de las cosas. No es novedad. Ni aquí ni en China. Y no está mal tampoco. Pero estamos en un momento en el que nos ganan los deseos de pensar que todo es corrupto y oscuro.

Rencores de vecindad

No sé que es más patético de la actitud de María Antonieta de las Nieves. Su incapacidad de hacer algo nuevo con su carrera artística o el rencor que destila “sin querer queriendo” cada vez que se le entrevista al respecto. ¿Quiere seguir haciendo la Chilindrina, porque Chabelo es más grande y todavía puede? Noticias para ella: Chabelo tampoco se ve bien interpretando a un niño. Roberto Gómez Bolaños lo entendió a tiempo y retiró sus personajes con dignidad. Y luego, en equipo con su hijo y Maca Rotter, encontraron la manera de que la fantasía perdurara. Pero nunca dando lástimas.

Entiendo que el trabajo debe continuar y que hay que vivir de ello, pero el tema es muy sencillo. Si hay tanta insistencia por parte de ella de que inventó el personaje, ¿por qué nunca más tuvo éxito con otra de sus propias creaciones? Antes de hacer el Chavo del 8 sí lo tenía. Pero ahora suena como cuando un perfecto desconocido demanda a un gran compositor por plagio. Compadre, si ese fuera el caso entonces tú te hubieras dedicado a hacer uno y otro éxito. Me parece más que evidente.

Las peleas de vecindad son una cosa. Pero a estas alturas me parece que, por puro respeto, María Antonieta de las Nieves no debería estar más que agradecida con el hecho de que alguna vez estuvo cerca de Chespirito. O tal vez no. Tal vez si hubiera inventado las cosas de la nada como asegura, hubiera existido un show con su nombre para la posteridad. Ah. Pero el hubiera no existe. 

¿En serio?

¿Los protagonistas de 50 Sombras de Grey quieren un megaaumento de sueldo para la segunda parte? ¿A nadie le importa que no puedan actuar ni en defensa propia? 

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