Estado fallido

La cultura 'geek'

Los escritores y productores de la serie Sherlock de la BBC platicaban con nosotros respecto a cómo cuando sir Arthur Conan Doyle intentó matar a su personaje Sherlock Holmes en el cuento El problema final de la revista Strand, los fans simplemente no lo permitieron.

Conan Doyle aseguró en algún escrito que quería "guardar su mente para cosas más importantes", pero se rindió ante la presión de sus lectores. "¿Qué hubiera pasado si el escritor hubiese tenido Twitter?", pregunté medio en broma (y consecuentemente con el tono moderno de esta serie del detective) y Steve Moffat, escritor, me contestó entre carcajadas: "¡Exactamente lo mismo!".

Tal vez más rápido, concluimos, pero, sin la menor duda, lo mismo. Los fans siempre han sido intensos, y esta es una prueba que ocurrió en 1893.

Pongo ese ejemplo no solo porque tuvimos la oportunidad de estar con ellos en lo que, sin duda, es uno de los eventos de fans y geeks más grande del mundo, la Comic-Con de San Diego, sino porque lo hago sentada afuera del centro de convenciones de la cuidad mirando a cientos de personas, de todas las edades, etnias y tamaños disfrazados de sus superhéroes o personajes favoritos.

Muchos, como sucede siempre, se quedan a dormir toda la noche afuera (o consiguen un pase haciendo lo mismo todo el día anterior) para poder pasar al famoso "Hall H", donde se hacen las más grandes presentaciones como los anuncios este año de Marvel (los primeros adelantos del regreso de Spiderman y Guardianes de la Galaxia y el hecho de que Brie Larson será Captain Marvel.

Sin la menor duda, el disfraz más recurrente este año es el de Harley Quinn, quien será interpretada en la película de Suicide Squad por Margot Robbie, pero por todos lados hay Jokers (ahora en versión Jared Leto), Deadpools, Stormtroopers, pokémons, zombies y habitantes del mundo de Game of Thrones (por mencionar a algunos).

Este ya no es un lugar donde el cómic sea lo único que predomine. Las películas y las series de televisión consideran la Comic-Con como el lugar idóneo para presentar sus novedades y grandes anuncios. Y los fans saben más que los mismos actores y creadores en muchos casos.

Este es un mundo que hemos reconquistado con amor y orgullo palabras como geeks, fans o nerds. Y sí se cruza con muchos otros universos similares. Existimos los que el teatro musical nos prende y nos hace sentirnos incomprendidos en una sociedad que siempre te dice "es que no entiendo porque de pronto se ponen a cantar" y por supuesto, con los que convivimos en enero en Las Vegas (el CES) los amantes de los gadgets y tecnología. Geeks al fin todos. Somos una familia feliz, y los que tenemos mucha suerte podemos dedicarnos a ello todo el tiempo. Los que no, pues se puede entender como pierden un poco la cordura cuando por fin tienen a sus héroes enfrente.

Si sir Arthur Conan Doyle tuvo que revivir a Holmes porque los fanáticos no lo dejaban vivir en paz hasta que lo hiciera, ¿imaginan el poder de los geeks en esta industria? Porque sin duda es un enorme, enorme negocio. ¿Pero qué creen? En muchos años, cuando analicen a nuestra sociedad, esta es la cultura que nos va definir.

Sé que muchos estarían completamente horrorizados con la idea. En lo personal, veo más legitimidad y amor en todo esto que en muchos renombrados círculos controlados por los patrones de las bellas artes, y debo confesar que me encanta.

¿En serio? ¿Otra secuela del Proyecto de la Bruja de Blair? ¿Cómo para qué?

susana.moscatel@milenio.com