Estado fallido

La película de 'El Chapo', de nuevo

La noticia está por todos lados, Kate volvió a hacer declaraciones respecto al tema que parecía estar quedando atrás. Pero el hecho es que con la posible extradición del narcotraficante a Estados Unidos regresa una oportunidad para la actriz. No necesariamente la que ella ha buscado desde un principio, que es hacer la película, sino dejar muy en claro que esa era su intención desde un principio. No todo lo que se habló y concluyó de su persona.

Por lo menos ese es el único sentido que le veo a las declaraciones que hizo a través de sus representantes a la agencia AP. Dudo mucho que hasta este momento la actriz se haya visto ni remotamente beneficiada de todo el asunto, por varios motivos. El primero fue Sean Penn, quien no se comportó precisamente como ella hubiese deseado cuando se le acercó (eso es lo que ha dicho Kate en entrevistas) y en cierta forma "le quemó" la nota al hacer esa narración (y la más deficiente de las entrevistas) a la Rolling Stone. La segunda es la opinión pública que tiende a concluir cosas, juzgar y nunca salir de ahí.

Que Kate insista en este momento sobre el tema de la película podría tener muchos motivos. Puede ser el sueño de su vida realizarla. Puede creer que es su godfather, también puede ser terquedad de que después de todo lo vivido ahora lo saca porque lo saca. Si la situación legal cambia (aunque dudo que tenga más acceso en Estados Unidos), por lo menos ya no estaría enfrentando la posibilidad de tener problemas con la ley mexicana. Pero ante todas las cosas, esa declaración me parece que tiene como objetivo principal recordarnos que toda la intención de Kate del Castillo fue hacer una película, y no todo lo que se concluyó y se dijo como hecho en tantos lugares. Sobre todo en tantos lugares de alto riesgo.

Ahora la pregunta: ¿qué podrían contarnos que no sepamos a estas alturas? Si hay un reto creativo en todo este enjambre criminal y mediático, ahí es donde lo encontraríamos.

Stallone en Netflix

Ultimate Beastmaster es la gran nueva novedad a la que la compañía de streaming le va a apostar millones y eso empezando porque su conductor es nada menos que Sly Stallone. Está bien, no se ganó el Oscar en su última (esperemos que ya no lo vuelva hacer) interpretación como Rocky, pero algo puedo contarles de primera mano: ese día, saliendo del auditorio Dolby sin la estatuilla dorada en la mano, el actor fue quien más aplausos y gritos y chiflidos de amor recibió por todos los que estaban por ahí. A todos saludaba y se tomaba fotos, aunque fue alejado de ahí por el equipo de seguridad mientras que muchos que sí habían ganado caminaban solos por lo que quedaba de la alfombra roja sin problema de ser atropellados por nadie. El mundo aún ama a Rocky. Si aquí Sly le rinde tributo, veo otro gran éxito en el horizonte.

¿En serio?

¿Otra fecha de Desert Trip? ¿No era un evento supuestamente único en la vida? No van a seguir así hasta que acaben como El reencuentro, ¿verdad? ¿Me lo prometen? 

@SusanaMoscatel