Estado fallido

Iron Man, "Birdman" y el genocidio cultural

Arde Troya otra vez porque alguien se atrevió a hacer un comentario sarcástico y fácilmente comprendido como racista contra Alejandro González Iñárritu.

Todo esto viene por una cita que el director mexicano dio dentro de un elaborado e inteligente argumento contra la cultura actual de los superhéroes cinematográficos. En términos breves, su argumento (hace meses) era que aunque podría de vez en cuando disfrutar de lo palomeras que eran estas cintas, no del hecho de que, porque el opositor del superhéroe está del otro lado del “bien”, entonces merece morir. También destaca de manera muy interesante el hecho de que se propone una especie de anecdotario que alecciona socialmente en algo masivo y de entretenimiento. Por ahí el término “genocidio cultural” apareció.

Entonces pasó lo siguiente: en las entrevistas de The Avengers para televisión (que duran en promedio 3 minutos y medio cada una) un reportero le preguntó a Robert Downey Jr. que si había visto Birdman. Su respuesta, ya con una expresión curiosa fue: “Sí, y excepto cuando estaban hablando mal de mí me pude quedar dentro de la película todo el tiempo”. Entonces el reportero le comentó que Gonzaléz Iñárritu había dicho durante la promoción de Birdman que las películas de superhéroes eran genocidio cultural. No le critico el no haber dado más contexto al colega, en el tiempo que tenemos para hacer esas entrevistas simplemente no se puede. Pero por eso, precisamente, generalmente recibimos respuestas estudiadas, preaprobadas y seguras. Siempre estamos tratando de sorprenderlos con algo para que nos den algo distinto. Siempre hay un representante ahí cuyo trabajo es que eso no ocurra. Pero aquí sí pasó. Downey Jr. se enganchó y mordazmente dijo: “Mira, yo verdaderamente lo respeto. Y creo que para un hombre cuyo primer idioma es el español, el poder armar una frase como genocidio cultural solo habla de lo brillante que es”.

Y así de fácil, hoy ya hay quienes piden que nuestra ilustre nación le declare la guerra a Iron Man. Hay varias cosas que son muy ciertas aquí. El discurso de Iñárritu está mucho más elevado que una declaración (soundbite) de 15 segundos. Luego, cual desafortunada fue la declaración del actor, creo que pudo haber ocurrido una de dos cosas. Que así se llevan y se dejó ir como gorda en tobogán. O que cometió el error de responder lo que consideraba una agresión al género que domina con otra de lo más rudimental. Casi igual de tonto que el grito que todos los compatriotas que han atascado las redes sociales clamando “que se calle ese alcohólico”, refiriéndose a los peores momentos del actor (el discurso por la coladera). El comentario de Downey fue más que chafa, de acuerdo. Pero como alguien que vive editando audios, videos y textos, resumiendo hechos y compactando preguntas les puedo asegurar que se requiere más que una declaración así como para decidir que alguien es racista para siempre, y pedir que se boicotee The Avengers en México como algunos “activistas” ya están tratando de organizar. Como si eso fuera a pasar. Iñárritu, por su parte, me imagino que sigue riendo. Probablemente con Sean Penn.

¡Que alguien me explique!

¿Cómo consuelo a ciertas amigas por lo que le pasó al Dr. McDreamy? ¿Decirles que nunca existió sería amable o un peor acto de crueldad? ¿No creen que junto a la palabra libertad en el diccionario esta semana debe aparecer la foto de Patrick Dempsey?

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