Estado fallido

Gobiérnense, que se va a poner bueno

Tomando en cuenta la importancia que algunos periodistas políticos le dieron a nuestras columnas de ¡hey! cuando tanto Álvaro Cueva como una servidora escribimos sobre la próxima serie de Argos con Netflix, Ingobernable, con Kate del Castillo, la verdad no puedo esperar a ver qué va a pasar cuando de verdad se estrene en marzo.

Como comentamos en ese momento, aun no sabemos al 100% por dónde va la cosa. La sospechamos, la intuimos, ya nos soltaron algunas pistas, pero siendo honestos solo los que están involucrados con la producción saben exactamente por dónde vendrá el trancazo dramático, creativo y ante todo político de la serie que se verá en el mundo entero.

Lo que sí les puedo asegurar por las respuestas obtenidas con solo hablar del estreno de la serie, donde Kate es una muy enojada esposa del presidente (eso lo deja muy claro el promo), es que hay muchas personas que ya decidieron lo que opinan del enorme y controvertido proyecto meses antes de verlo. Será difícil que cambien de opinión. Será imposible pensar, también, que ellos no serán los primeros en correr al streaming para ver los primeros capítulos.

Argos sin la menor duda cambió el panorama de la televisión nacional cuando hizo Nada personal. Me toco estar muy cerca y verlo desde adentro de la televisora que lo transmitió, Tv Azteca y créanme, fue una revolución. Tristemente ahora resultaría imposible imaginar algo tan frontal y de denuncia en el Canal 13. Al menos los últimos quince años. ¿Será posible con “la nueva Azteca”?

Sea como sea y afortunadamente, con el cambio en la distribución de contenidos y la competencia que esto mismo está generando ya no es tan difícil pensarlo hoy en día. Y por supuesto que pensando en una plataforma que se rige por completo en un universo aparte que las televisoras, como lo es Netflix, el tema se pondrá más interesante que nunca. Con razón hay tanta gente tan interesada y preocupada. Tanto a la derecha como a la izquierda (sea lo que sea eso en nuestro país).

Por cierto

¿Saben qué me encanta? Ver distribuidoras de contenido de entretenimiento que no se sienten amenazadas por quienes otros podrían considerar como sus “enemigos naturales”.

Ir a ver una película y ver varios previos de las nuevas series de Netflix antes resulta una experiencia mucho más agradable que la mayoría de los eternos anuncios que habitualmente nos hacen fletarnos. Aunque debo admitir que aplaudí y reí cuando vi a Chabelo haciendo berrinche en el anuncio de un automóvil en su versión larga para la sala de cine. Qué bueno que sus anunciantes siguen siéndole fiel a don Xavier López.

¿En serio?

¿Ivanka Trump viaja en aerolíneas económicas como JetBlue? ¿Y un pasajero le gritó que ella debía estar en una “avión privado”? Independientemente del horror que nos cause su padre ¿No les parece un poco confundido ese reclamo?

@SusanaMoscatel